La paradoja de Miz

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de café

La velocidad es el sello del actual pitcher de los Cerveceros de Milwaukee, Jacob Misiorowski, quien hace enloquecer los radares con sus lanzamientos que superan las 100 millas por hora, pero la calma fue su mejor aliado para superar a su primer gran rival: la dislexia.  

Las letras parecían moverse en su intento por descifrarlas en los libros. Confundía la “d” con la “b” o la “m” con la “w”, pero con la ayuda de una maestra, en segundo grado, aprendió a leer despacio. Luego, como si elaborara un informe de exploración, encontraba las herramientas para no ser derrotado. En las pantallas digitales cambiaba el color del fondo y el de las letras para encontrar la opción ideal en su lectura.

Lejos de caerse, se fortaleció. Ahora, que es la sensación en las Grandes Ligas, aprovecha para aconsejar a los niños que padecen ese trastorno y los motiva a salir adelante. Las mejores victorias no son sólo en el terreno de juego.

Jacob Misiorowski enfrentaba a Paul Skenes, de los Piratas, en un esperado duelo entre dos de los brazos más prometedores. Aquel 25 de junio de 2025, el pitcher de los Cerveceros salió con unos spikes decorados con las iniciales TM, en honor a su padre Tom, y la imagen de un tulipán, el símbolo universal de la enfermedad de Parkinson.

Tom Misiorowski tuvo que dejar su oficio de electricista, que tanto amaba, debido a la enfermedad. Su hijo Jacob, entonces un adolescente, sacó fortalezas para enfrentar un nuevo reto. Ahora, juntos, disfrutan el sueño de las Grandes Ligas, mientras que el lanzador estelar colabora con la Asociación de Parkinson de Wisconsin, en busca de recaudar fondos para la investigación de este padecimiento.

The Miz, como es conocido, es el máximo favorito para ganar el trofeo Cy Young, como mejor lanzador de la Liga Nacional. Incluso, se advierte que será el primer pitcher en la historia de Cerveceros en obtenerlo de manera unánime.  

Fue líder de todas las Grandes Ligas en ponches (252), efectividad (1.80) y WHIP (0.80). Además, los oponentes apenas le batearon para .157.

El pasado 12 de junio, justo el día que se cumplió un año de su debut en las Grandes Ligas, lo celebró con una de las mejores demostraciones para un lanzador: ponchó a 15 bateadores, no dio pasaporte y sólo permitió un hit, en un juego completo en el que apenas necesitó 95 pitcheos.

En la temporada superó los mil lanzamientos de 100 o más millas por hora. ¡Una locura!    

 Misiorowski mide 2.01 metros, pero su alcance al lanzar es de 2.28. No hay un pitcher abridor que haya lanzado más rápido en las Grandes Ligas desde que se miden las velocidades.

La competencia llega a su punto máximo y cada ocasión que The Miz suba a la loma, en esta postemporada, la emoción será desbordada.