Adame, ¿qué onda?

Es de no creerse, pero sí nos puede pasar a todos, así que mucho cuidado, esto se los digo porque el actor y buen amigo Alfredo Adame conoció a una señora a través de una red social, Facebook. Esta mujer fue insistente, lo conoció, lo enamoró y aquél, como si fuera ...

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Es de no creerse, pero sí nos puede pasar a todos, así que mucho cuidado, esto se los digo porque el actor y buen amigo Alfredo Adame conoció a una señora a través de una red social, Facebook. Esta mujer fue insistente, lo conoció, lo enamoró y aquél, como si fuera un adolescente, cayó en las redes del encanto de esta “dama”, quien vivía en Guadalajara y de inmediato se la trajo a vivir a la Ciudad de México a su casa.

Las primeras declaraciones de Adame realmente me sacaron de onda, porque hablaba como si hubiera conocido a la quinta Maravilla del Mundo Moderno, pues decía que era coach de vida, una mujer de mundo, conocedora, emprendedora, trabajadora, profesionista y que la consideraba la mujer de su vida, es más, llegó a decir que era el amor de su vida y que quería incluso casarse con ella.

Tiempo después nos enteramos de que habían terminado, entonces entrevisté a Adame y me dijo que él había tomado la decisión porque ella era una mujer “muy joven” —de 45 años— y tenía que rehacer su vida, porque había cosas que él ya había vivido y que tenía que darle la oportunidad, a “la criatura”, de que hiciera lo mismo, pero que sí la seguía amando.

Al otro día, como premonición, aparece en una revista de espectáculos esta señora, Susan, diciendo que Alfredo era un demente, un sicópata, que era violento y que andaba armado, que sacaba la pistola ante cualquier incidente vial.

Y la cosa continuaba, que el actor no la satisfacía sexualmente porque ella estaba acostumbrada a tener sexo cuatro veces al día y, lo peor, que Adame tenía su miembro viril verdaderamente chiquito, incluso dijo que máximo era de 5 centímetros.

Por lógica, entrevisté a Adame, quien dijo que él era un caballero y que no iba a decir nada de la señora en cuestión, pero acabó hablando pestes de la misma, la llamó loca, bipolar, oportunista, mentirosa, peligrosa y no sé cuántas cosas más.

Miren, algo que empieza a través de una red social y con un interés genuino de por medio no puede acabar bien y la prueba más clara de esto es este caso que le salió barato a Adame, porque, ¿se imaginan que se hubieran casado?, el daño hubiera sido mucho mayor.

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