Reporte Alerta
BUENA INTENCIÓN De momento, pudo ser una respuesta directa e innovadora la propuesta de la creación de la policía universitaria, del jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, después de que la Comisión de Seguridad del Consejo Universitario señalara que la actuación del ...
BUENA INTENCIÓN
De momento, pudo ser una respuesta directa e innovadora la propuesta de la creación de la policía universitaria, del jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, después de que la Comisión de Seguridad del Consejo Universitario señalara que la actuación del gobierno capitalino no fue la óptima tras la agresión en CU.
Tempranito, Amieva se dijo dispuesto a crear una policía universitaria, en coordinación con las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero aclaró que “lo tienen que pedir ellos” para hechos que ocurran dentro de la máxima casa de estudios.
Horas más tarde la respuesta no se hizo esperar, directa y tajante, la UNAM señaló que no puede estar de acuerdo con la propuesta de conformar una policía o cuerpo de seguridad armado al interior de sus campus.
La UNAM ha manifestado en múltiples ocasiones que, contar con un cuerpo de seguridad armado dentro de sus instalaciones, lejos de ayudar a combatir la inseguridad de los universitarios, la agravaría. Y decentemente se dijo que mantendrán estrecha colaboración con las autoridades de la Ciudad de México.
También ha sido criticada la propuesta de la creación de brigadas de presencia que acudirá a los perímetros de escuelas de nivel medio superior y superior para dar apoyo a padres que sufren algún tipo de acoso y violencia por parte de grupos de porros.
Alumnos y padres esperaban operativos policiales en las inmediaciones y no el reparto de folletos de prevención.
ROTACIÓN
Después de que en las primeras horas del Congreso de la Ciudad de México fuera evidente el mayoriteo de Morena, de querer dar muestra de buena voluntad y enviar el mensaje de pluralidad, aunque en el fondo seguirán teniendo el control, se anunció que la Junta de Coordinación Política, como órgano de dirección, será rotativa anualmente entre las tres fuerzas políticas con mayor representación, con poco margen para la oposición, “garantizando, de esta manera, la pluralidad e inclusión democrática”.
En la sesión ordinaria de ayer, los diputados también avalaron fortalecer la figura de Asociación Parlamentaria, mediante la cual se salvaguarda la representación popular y se permite que un grupo de diputadas o diputados, pertenecientes a diferentes partidos políticos o sin partido, que no alcancen el mínimo para constituir un Grupo Parlamentario, puedan asociarse con la denominación que acuerden, siempre y cuando la suma mínima de sus integrantes sea de dos. Buenas intenciones; ya se verá.
