Afinidad
Ayer le fue muy bien a Mikel Arriola en el Tec de Monterrey campus Santa Fe, donde asistió al Foro Transforma CDMX. Desde el principio, sus propuestas conectaron bien con los más de 500 universitarios, quienes le regalaron una chamarra y, al final, una prolongada ovación ...
Ayer le fue muy bien a Mikel Arriola en el Tec de Monterrey campus Santa Fe, donde asistió al Foro Transforma CDMX. Desde el principio, sus propuestas conectaron bien con los más de 500 universitarios, quienes le regalaron una chamarra y, al final, una prolongada ovación que terminó en porra.
El candidato priista logró la afinidad al hablar de las anécdotas del jai-alai, sus orígenes y hasta reveló que le gusta la garnacha con chicharrón prensado, “aunque no la digiere bien”. En más de tres ocasiones, arrancó risas, trató de ser lo más natural, pero fue muy puntual al presentar propuestas afines a los jóvenes emprendedores que ahí estudian. También abordó temas duros, como seguridad, lo que provocó las preguntas del estudiantado.
Dicen que Barrales pasó de noche en su intervención del viernes. Y que Sheinbaum guardó la compostura y buscó la empatía, pero Arriola se rifó.
Tensión
Donde la elección no pinta nada bien es en Coyoacán, y es que nos adelantan que la oposición —y principalmente Morena— terminará con una serie de denuncias ante la Fepade por el rebase de topes de campaña por parte del Frente, conformado por PAN-PRD. Quien va a encabezar estas quejas ante las autoridades electorales y federales será María Rojo, quien asegura tener pruebas, aunque la delantera en las encuestas la lleva Manuel Negrete. Pueden parecer patadas de ahogado, pero dicen las malas lenguas que, al final, se deberán revisar los casos y que andan echados para adelante y, como en otras demarcaciones, se judicializará la elección ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Lo cierto es que hay que ver cuál será la estrategia de los que llevan las preferencias.
ESQUIRLAS. A propósito del TEPJF, se dio a conocer, en la sesión de ayer, que la ciudadanía podrá utilizar apodos y siglas para marcar en las boletas electorales al candidato de su preferencia.
Por unanimidad, los magistrados de la Sala Superior consideraron que el uso de siglas, abreviaturas, sobrenombres, apodos o motes de los candidatos en la boleta electoral permite la identificación plena de los mismos ya que su uso de ninguna manera conduce o provoca confusión en el electorado, siempre que sean del conocimiento y uso público. Así que, en una de esas, se encontrarán boletas con un Riqui Riquín… o un AMLOVE.
