Mujeres, sida y muerte
En “Los insólitos peces gato” Claudia SainteLuce, 2013 se narran las últimas semanas de una mujer en fase terminal de sida. Es un amoroso testimonio de vida que recientemente Netflix incorporó a su plataforma. ¿Por qué hay que mirar esta cinta? Porque ofrece una ...
En “Los insólitos peces gato” (Claudia Sainte-Luce, 2013) se narran las últimas semanas de una mujer en fase terminal de sida. Es un amoroso testimonio de vida que recientemente Netflix incorporó a su plataforma.
¿Por qué hay que mirar esta cinta? Porque ofrece una perspectiva diferente de la epidemia a partir de un enfoque intimista. El espectador se sumerge en la cotidianidad de Martha y su joven familia (tres hijas y un hijo), a la cual se integrará de forma contingente otra mujer de nombre Claudia, que llega a ese hogar para romper su propio silencio, significado por su soledad, su precario empleo y el cuarto desordenado donde duerme.
Con mucha sensibilidad, la directora Sainte-Luce se aproxima al sida dejando de lado la fuerte carga estigmatizadora de la enfermedad. Aunque las mujeres han enfrentado históricamente la violación de sus derechos humanos a causa del VIH, en esta película no se denuncia la estigmatización de la enfermedad y ahí radica su singularidad. Martha es viuda y está consciencia de que va a morir. El virus se lo transmitió sexualmente su esposo -ya fallecido- y no conserva odios hacia él. Como mujer, pero sobre todo como mamá, está preocupada respecto del futuro de su familia.
¿Cómo se caracteriza e interpreta a una mujer en fase terminal? El reto lo asumió la actriz Lisa Owen quien se sometió a una dieta para adelgazar y estableció contacto con un grupo de mujeres diagnosticadas con VIH/sida, usuarias de los servicios en la Clínica Especializada Condesa. Su actuación le hizo ganar un Premio Ariel, si bien “Los insólitos peces gato” obtuvieron en el 2013 el Premio Especial del Jurado del Festival de Gijón, el Premio a la Mejor Película Latinoamericana en el Festival de Mar del Plata y el Premio FIPRESCI del Festival de Toronto.
La historia de “Los insólitos peces gato” se basa en hechos reales, pero ¿cuántas mujeres han muerto por sida en México? La Dirección General de Epidemiología carece de esa información, en mucho por el subregistro de casos y porque, definitivamente, no ha tenido interés en saberlo.
Lo que sí consignan los datos oficiales es un acumulado de 64 mil 765 mujeres cisgénero con diagnóstico por Virus de Inmunodeficiencia Humana, contabilizadas entre 1983 y el primer trimestre del 2023. Esta cifra no distingue si las mujeres están vivas, si se encuentran en tratamiento o si fallecieron, lo cual impide dimensionar la mortalidad del VIH en dicha población.
En el acumulado nacional de casos diagnosticados con VIH, las mujeres cisgénero representan el 18.19% mientras que los hombres el 81.81%. ¿Cuántas mujeres trans viven con VIH? En el Sistema de Administración, Logística y Vigilancia de Antirretrovirales (SALVAR) hay un apartado para consignar el número de mujeres transgénero con VIH y eso le permite a la autoridad sanitaria establecer algunas intervenciones focalizadas en su favor, pero ni la Dirección General de Epidemiología ni el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (CENSIDA) se han ocupado de visibilizarlas estadísticamente. Por lo anterior, en el presente artículo solo se abordan datos relacionados con las mujeres cisgénero.
En nuestro país poco se habla del sida en las mujeres, sin embargo, el impacto social que provoca en ellas tiene alcances profundos, particularmente sin son madres de familia y se quedan viudas o abandonadas.
Que en México haya 67 millones de mujeres no es argumento para quitarle importancia a las 64 mil 765 que se han infectado con VIH por diversas causas; un número importante por transfusión sanguínea, algunas por vía perinatal, otras pocas por uso de drogas inyectadas y la mayoría por vía sexual.
El mapeo femenino del sida en el país permite muchas proyecciones respecto a cómo entender la evolución de la epidemia y también como generar estratégicas de atención y mitigación del daño, ya que la transmisión del VIH no es uniforme, por los diversos factores sociales y culturales que la determinan. De los 64 mil 765 casos citados, 8 mil 185 corresponden al Estado de Veracruz; 5, 783 al Estado de México; 4, 907 a la Ciudad de México 4, 721 al Estado de Chiapas; 3, 493 al Estado de Guerrero; 3, 266 al Estado de Jalisco; 3, 117 al Estado de Baja California; y 3, 069 al Estado de Puebla.
Hay dos regiones del país que centralizan el total de los casos; en el sureste suman 25, 865 y en la zona metropolitana del Valle de México, la cifra es de 10, 645. ¿Por qué, siendo una epidemia masculina que concentra la mayoría de casos en hombres que tienen sexo con hombres, hay mujeres con VIH? ¿Será que se ha subestimado el VIH en hombres heterosexuales? ¿Será que el número de hombres bisexuales es mucho mayor?
Evidentemente la transmisión sexual del VIH es distinta desde la perspectiva masculina y femenina. Lo importante, por ello, es que siguen diluidas algunas realidades epidemiológicas que podrían ayudar a mitigar las consecuencias del sida en las mujeres.
El 6 de mayo del 2014, la actriz Lisa Owen y la directora Claudia Sainte-Luce acudieron a la Clínica Especializada Condesa a proyectar la película ante un grupo de mamás y abuelas que viven desde hace muchos años con este diagnóstico. Al terminar, una de ellas exclamó que se sentía reflejada en el personaje de Martha, subrayando que esa es también su lucha cotidiana. Fue un momento de mucha solidaridad y conmoción.
De esta forma, la cinta “Los insólitos peces gato” recibió otro reconocimiento más allá del ámbito cinematográfico; una aprobación moral y simbólica de parte de mujeres que siguen viviendo con el diagnóstico.
Referencia
- Sainte-Luce, Claudia. “Los insólitos peces gato”. Philippe Akoka/Geminiano Pineda, México 2013.
