El Padre del Análisis Superior conversó en Imagen Radio con el secretario de Hacienda (puede también leer la entrevista en la edición del sábado en Excélsior) y, en una de ésas, tiene razón no únicamente en no estar de acuerdo con la posición que han tomado las calificadoras, sino mucho más importante, en que está por detonarse el crecimiento en la economía. Edgar Amador estableció que se ha hecho el más grande ajuste fiscal en 30 años sin que tuviera que mediar una reforma. Ya nos sabemos la historia, cuando se hace un ajuste de ese tipo el que termina recibiendo mayores cargas es el contribuyente cautivo de siempre. Apuntó a que acciones como el Plan México de la presidenta Sheinbaum buscan detonar la inversión interna. Como lo demuestran los datos del Inegi, presidido por Graciela Márquez Colín, la inversión interna no está creciendo y ella contribuye con 90% de la inversión total del país, es decir, se requiere de los empresarios mexicanos para detonar el crecimiento económico. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, la IED sigue creciendo a una tasa de dos dígitos, lo que lleva a preguntarse qué están viendo los extranjeros en el país y que no es compartido por los nacionales.
REMATE CONTEXTUALIZADO
Entre las calificadoras y ciertos círculos de opinión hay la creencia que el país enfrenta una situación que se está complicando de manera acelerada a partir del paupérrimo crecimiento que ha tenido desde el mal gobierno de Andrés Manuel López Obrador y que no ha alcanzado a revertir aún la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, habría que considerar que hay factores que dan la razón al secretario de Hacienda cuando dice que la economía crecerá este año mucho más que la consideración del promedio de los analistas, que lo ubican ligeramente por arriba de 1%.
Banxico, gobernado por Victoria Rodríguez, considera que la economía crecerá 1.1% durante este año; sin embargo, establece que la recuperación será mucho más sólida a partir del año próximo. Edgar Amador le reiteró al PAS la estimación de la Secretaría de Hacienda, es decir, que el PIB crecerá entre 1.8 y 2.2%, puesto que tendrá mucho mayor dinamismo en la segunda mitad del año por algunos factores como la plena implementación del Plan México y otros programas de inversión en infraestructura, destacadamente los que tienen que ver con la Secretaría de Energía, encabezada por Luz Elena González. De hecho, entre los cuestionamientos de calificadoras y analistas está el grave peso que representa Pemex para las finanzas públicas. Hay que tener claro que el nombramiento de Juan Carlos Carpio, así como la coordinación con las secretarías de Hacienda y Energía cambiarán radicalmente la situación de la petrolera que recientemente Carlos Slim calificó como un lastre para el país.
REMATE DESCOLOCADO
Entre las críticas que se le hacen al gobierno hay algunas que están totalmente fuera de contexto, puesto que no sólo fallan en la interpretación, sino en datos básicos para realizar un buen diagnóstico y ya no se diga análisis superior como el que hace el PAS. Algunos ejemplos: hay quienes dicen que está creciendo la deuda porque, equivocadamente, sólo ven los datos nominales en el periodo y no como debe ser, como el porcentaje de la economía en su conjunto.
Si el análisis se hace bien resulta que en el arranque del gobierno pasado, 2019-2020, la deuda creció 6.6%. En el inicio del gobierno de la presidenta Sheinbaum ha sido de 52%, lo que significa que el crecimiento es mucho menor comparado con el de la economía. Los requerimientos financieros del sector público son de 50%, y la deuda de 46.7%, por lo que mantiene una trayectoria no sólo sana, sino que las medidas que ha tomado el equipo de Edgar Amador en Hacienda, en el que destaca la subsecretaria Maricarmen Bonilla, no sólo han mejorado el perfil temporal, sino que también han disminuido el riesgo a la exposición cambiaria.
REMATE CONCLUYENTE
El Padre del Análisis Superior sostiene que la deuda pública no sólo se mantiene en niveles sostenibles, sino que hoy tiene una estructura más sólida. De las ocho calificadoras que evalúan la deuda soberana de México sólo Moody’s ha disminuido la calificación, lo que muestra que la mayoría ve que el esfuerzo del gobierno de la presidenta Sheinbaum avanza en el sentido correcto. Otro tema que se debe destacar es que el financiamiento público se orienta hacia la inversión productiva en infraestructura, que promoverá el crecimiento de la economía. Los programas sociales han contribuido a mantener la fortaleza del mercado interno que, como demuestra cualquier indicador, se han mantenido constantes. Éste es un momento muy oportuno para que las empresas nacionales inviertan y el país recupere el crecimiento.
El PAS concluye su análisis: el manejo de la deuda es compatible con el crecimiento de la economía con estabilidad macroeconómica y sostenibilidad. Al tiempo.
