Perdiendo credibilidad

David Páramo

David Páramo

Padre del análisis superior

Entre los analistas económicos y algunos otros interesados en las decisiones del Banco de México y la Secretaría de Hacienda existe una obsesión (o lugar común) de preocuparse por la credibilidad de estas instituciones, pero no voltean a ver la propia, puesto que ellos pueden corregir sus estimaciones cada 15 días o menos. Los que no son adeptos a la Junta de Gobierno del Banco de México, gobernado por Victoria Rodríguez, cada decisión de política monetaria que no les gusta dicen que “perderá credibilidad”. 

El Padre del Análisis Superior se lo anticipa: si Banxico disminuye una vez más la tasa antes de que termine el año, habrá quienes critiquen esta decisión porque el instituto central “perderá credibilidad”.

¿Hay algo más creíble que mantener la inflación dentro de la meta impuesta en 2013 con uno de los niveles más bajos desde que se lleva este registro? 

Al equipo de Amador le pasa lo mismo. Cuando estimó que la economía crecería por lo menos 1.8% durante este año, muchos fueron los que lo criticaron diciendo que “perdería credibilidad”. Hoy prácticamente no hay analista que no pronostique que la economía crecerá 1.8 o 2.0% durante este año, pero no habrá muchos que reconozcan que ésa fue la estimación que criticaron a principio de año.

REMATE SALVADO

Tal y como lo anticipó el PAS, la semana pasada el GAFI, dirigido por Elisa de Anda Madrazo, no incluyó en la lista negra o gris la revisión de los últimos 10 años sobre el cumplimiento de la normatividad en contra del lavado de dinero y prácticas similares. 

Miembros de la ABM, presidida por Emilio Romano, estaban preocupados porque tenían miedo de que las malas prácticas de Pablo Gómez y Santiago Nieto contaminaran la revisión y que hubiera sanciones en contra del país. 

Dos aspectos jugaron muy en favor de México durante esta revisión de GAFI: a pesar del manejo político de la UIF durante el periodo de estos dos hombres fuertemente ligados con Andrés Manuel López Obrador, el resto de las autoridades del sistema financiero se mantuvieron dentro de altos estándares y fue limitado el daño que causaron Gómez y Nieto al sistema financiero en general.

En segundo término, han estado los nombramientos de la presidenta Claudia Sheinbaum en los órganos que se encargan de combatir las prácticas de lavado de dinero. El actual director de la UIF, Omar Reyes Colmenares, no únicamente es un funcionario de larga experiencia en el sector, sino que se ha encargado de regresar el carácter técnico a esta unidad. 

Fue un grave error creer que era una herramienta del gobierno para perseguir a los opositores o que sus determinaciones no tendrían impacto real dentro del sistema financiero, pero que sí molestarían a ciertos sectores. 

No debe olvidarse que la mala gestión de Nieto costó a los accionistas de CIBanco, Intercam y Vector perder sus negocios ante un tema que pudo arreglarse mediante acciones coordinadas entre las autoridades de México y Estados Unidos, mediante un esquema técnico y no político. 

Otro nombramiento muy relevante fue el de Ángel Cabrera en la presidencia de la CNBV. Este hombre tiene una larga y probada trayectoria dentro de la Secretaría de Hacienda, que encabeza Edgar Amador. Si la nueva Ley del Mercado de Valores tuviera un nombre, sería la Ley Cabrera. 

En su gestión al frente de la CNBV tiene como principal característica la de ordenar los procesos de una manera sistemática y no desde lo que pudiera imaginarse algún funcionario sin mucha capacidad de entender la importancia de una regulación verdaderamente prudente del sistema financiero. 

La resolución de GAFI pone de manifiesto que mucho más relevante que estar jugando a la política en los órganos regulatorios se deben concentrar en su carácter técnico. 

REMATE ESPECTACULAR

Hoy presentarán datos que confirman que Banorte, dirigido por Marcos Ramírez, ya se convirtió en el segundo banco del sistema financiero mexicano medido desde parámetros fundamentales como captación, utilidades y cartera.

En materia de utilidades anunciarán un incremento de más de 5.0% con relación al año pasado, con lo que superarán 33 mil millones de pesos en el periodo. 

La captación superó 1.28 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 7.5% con relación a 2025. Llama poderosamente la atención el crecimiento de casi 10% en la cartera total, al superar 1.27 millones de pesos. 

Siempre es bueno recordar que cuando se hizo la privatización bancaria en la década de los 90, Banorte era el penúltimo o último banco del sistema financiero mexicano que sólo tenía 18 instituciones. No únicamente son el único banco que se mantiene en el grupo de control, presidido por Carlos Hank González, sino que se convirtieron en la segunda institución bancaria del sistema.