Don Miguel Mancera

David Páramo

David Páramo

Análisis superior

Falleció a los 93 años de edad Miguel Mancera Aguayo, un sembrador de la transición, no sólo del banco central, sino del sistema financiero mexicano. Si hoy el Banco de México, gobernado por Victoria Rodríguez, es un pilar de estabilidad en el país, es gracias al inteligente sacrificio de un hombre de Estado.

La primera asignación periodística que tuvo el Padre del Análisis Superior fue la cobertura del Banco de México. Otros tiempos, otro México, otro banco central. Cuando el muy joven periodista, con 22 años recién cumplidos, fue a presentarse, el entonces jefe de prensa le dijo:  “Al licenciado Mancera no le gusta que se hable del banco en los periódicos y mucho menos de él, a partir de ahí podemos ser amigos”, y después, con más confianza, contó un chiste privado del instituto central: “Cuando llega el Excélsior le ponemos un sello de confidencial y lo archivamos”.

La historia era parcialmente cierta, puesto que, por un lado, creían que manejaban información que no debería estar al alcance de la población, que era sólo para enterados; por el otro, tenían una ocupación activa mediante el análisis de los muy pocos datos públicos. 

Información que hoy es casi de uso cotidiano como las reservas del Banco de México, que se daban a conocer tres veces al año, eran casi un secreto. Utilizando una rara mezcla de suerte y constancia, el PAS consiguió, dentro del propio banco, la cifra de las reservas internacionales en el informe anual del banco central correspondiente a 1988.

No eran las 6 de la mañana cuando el licenciado Mancera ya le había hablado al jefe del PAS, el grandioso Luis Enrique Mercado, para tratar de averiguar de dónde había obtenido el dato que era exacto. Pocos días después, citó al novel periodista a tomar un café y tuvo el tacto de no cuestionar cuál era el origen de su información, que fue la primera de muchas exclusivas que ha dado el PAS sobre el banco central. 

A partir de ahí, jamás se puso ninguna traba para que el PAS cubriera las actividades del Banxico, aunque las entrevistas con él siempre eran cortas y off the record, como alguna que realizó en 1989 durante una Convención Bancaria con la insistencia de su escolta de que le cortara para “no molestar al licenciado Mancera”.

REMATE ENTERADO

En las convenciones de la ABM, uno de los momentos estelares era el discurso de Miguel Mancera. Banqueros y periodistas oían con mucha atención un discurso que era especialmente ambiguo y que, además, era distribuido en unos cuadernillos verdes. Su equipo de comunicación tomaba como broma las muchas exégesis que se hacían del discurso del director del banco central, puesto que ésa era la intención. No tener posiciones puntuales sobre ningún tema. 

Una diferencia abismal con la forma de comunicar de la gobernadora Victoria Rodríguez, que, sin florituras ni retruécanos, establece la posición de la Junta de Gobierno, sin espacio para las interpretaciones, lo que da claridad a los participantes en el sector financiero.

REMATE CAMBIADO

A pesar de ese estilo de comunicar, don Miguel Mancera supo cambiar la banca central cuando fue el momento preciso. Ese estilo funcionó para atemperar a gobernantes populistas como Luis Echeverría o José López Portillo. No era un banco autónomo, pero Mancera logró imponer su autoridad moral sobre los caprichos de esos populistas que no regresaron sino hasta la llegada de Andrés Manuel López Obrador, pero ya con un banco central autónomo y de prestigio.

Logró contener los graves daños económicos que causaba una política de tipo de cambio fijo. Ese régimen que sigue causando graves traumas en muchos mexicanos por las devaluaciones que generaba. Mancera supo reorientar el banco para acompañar la transición económica que encabezó Miguel de la Madrid y la apertura de la economía que se dio con Carlos Salinas, y que abrió la puerta para que en el gobierno de Ernesto Zedillo se diera autonomía al Banxico. 

REMATE FINAL

La última vez que el PAS habló con Miguel Mancera la conversación trató sobre la autonomía del Banco de México, su decisión de ser el primer gobernador y sobre la llegada de nuevos tiempos. Don Miguel Mancera dejó la gubernatura en Guillermo Ortiz, que sirvió como puente entre un banco dependiente del gobierno y uno independiente. Después de él llegó Agustín Carstens y Alejandro Díaz de León. Ellos, junto con la actual gobernadora, Victoria Rodríguez, han sabido usar la autonomía del Banco de México como un pilar de la estabilidad económica del país.

Desde 1988, el PAS ha cubierto diariamente el Banco de México como fuente de información, lo que le da una posición privilegiada para afirmar que, gracias a don Miguel Mancera, México tiene un banco central ejemplar en el mundo. Gracias, licenciado Mancera, por su servicio.