Han pasado casi dos meses desde que llegué a México y me siento energizado por lo que tenemos por delante. He escuchado diversas percepciones sobre la relación entre nuestros países: para algunos, México y Australia están demasiado lejos entre sí; para otros, no nos conocemos lo suficiente. Aunque hay algo de verdad en estas ideas, la realidad es que la distancia no ha determinado la cercanía que hemos construido.
A pesar de la distancia, ya contamos con una relación bilateral significativa y dinámica. Hay mucho más en nuestra relación de lo que a veces se conoce, y vale la pena contarlo. Australia y México comparten intereses y valores que nos han llevado a colaborar en distintos espacios. Trabajamos juntos en el marco del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, la OMC y APEC. También tenemos intereses comunes en ámbitos como el cambio climático, los océanos, la labor humanitaria, la igualdad de género, la digitalización, la innovación y la cooperación internacional. Estos espacios son muestra de la cercanía que existe entre nuestros países.
La palabra del momento es diversificación. Y Australia y México ya la han puesto en práctica. Hemos ampliado nuestras alianzas y encontrado nuevos espacios de interés común, construyendo relaciones basadas no sólo en intereses compartidos, sino también en la confianza que surge cuando trabajamos juntos de manera constante y práctica. Esa diversificación nos ha permitido acercar la relación a nuestras sociedades: entre universidades y estudiantes; artistas y públicos; deportistas y comunidades; empresas, instituciones y gobiernos.
Nuestra amistad se ha ido consolidando con cada intercambio, visita, proyecto y conversación. Es así como la distancia geográfica no se ha traducido en una distancia entre nuestras sociedades. Por eso, una de las prioridades de mi gestión será, a través de espacios como éste, contar más sobre una relación que ya es amplia, dinámica y diversa.
Y nuestros lazos económicos son una parte importante de ella. En el primer semestre de 2026, Australia se convirtió en el cuarto mayor inversionista extranjero en México. México es el principal socio comercial de Australia en América Latina. Detrás de esas cifras hay proyectos, empleos y alianzas que conectan empresas, comunidades e instituciones de ambos países, incluyendo una Cámara de Comercio, ANZMEX, activa y en alto perfil.
La educación es otro de nuestros puentes. Los estudiantes que viajan, las universidades que colaboran y los investigadores que comparten conocimientos crean vínculos que pueden durar toda una vida. Recientemente, la participación de instituciones australianas en México en la Feria Vente Australia 2026, volvió a mostrar el interés que existe por generar nuevas oportunidades y conectar a jóvenes, docentes e instituciones de ambos países.
La cultura ofrece otro camino para acercarnos. Bangarra Dance Theatre, una de las compañías artísticas indígenas más reconocidas de Australia, realizará su primera gira por México. Será una oportunidad para dar a conocer las historias y expresiones contemporáneas de los pueblos aborígenes y de las islas del Estrecho de Torres.
La cooperación para el desarrollo también nos acerca en temas diversos, como el deporte, los pueblos indígenas y los derechos digitales. Por ejemplo, a través de nuestro Programa de Ayuda Directa, apoyamos el proyecto Líderes del Futuro para ampliar el acceso de mujeres y niñas a carreras deportivas. Recientemente tuvimos la presentación del Frente Comunitario contra la Violencia Digital, para frenar el ciberacoso y promover la Ley Olimpia en comunidades indígenas.
Australia y México están más cerca de lo que parece. No porque la geografía haya cambiado, sino porque cada uno ha ampliado sus alianzas y encontrado más espacios en los que podemos trabajar juntos.
Comentarios: ausmexevents@dfat.gov.au. Facebook, IG y X: @AusEmbMex.
*Embajador de Australia en México
