Una actualización de la hepatitis de causa desconocida en menores
A la fecha, el Reino Unido es el país dondese tienen registrados más casos, y al serla región que prendió las alarmas, susreportes técnicos son de vital importanciapara entender lo que pasa.
Carlos Sanders-Velez*
Médico por la Universidad Panamericana.
Maestro en Ciencias con especialidad en Virología en la Universidad de Glasgow y doctor en Ciencias en la Universidad de Nottingham.
Twitter: @VelezSanders
GLASGOW, Reino Unido.— Estimado lector, seguramente usted ha oído sobre la hepatitis de causa desconocida en menores de edad. Vamos a recapitular:
De manera general, las hepatitis pueden ser agudas, los síntomas y signos de enfermedad se producen de forma rápida o crónica. Los síntomas y signos se originan de forma lenta. Las hepatitis agudas suelen ser causadas por procesos infecciosos (usualmente hepatitis A) o medicamentos, mientras que las crónicas suelen estar ligadas a hepatitis C o alcoholismo. Las hepatitis agudas no son procesos comunes en menores, de hecho, tenemos vacuna para el principal agente infeccioso causal, hepatitis A.
La situación actual inicia en el Reino Unido, donde se han prendido las alarmas al no encontrarse causa clara para una serie de casos de hepatitis aguda en menores de 15. Este escenario está desde mediados de abril del presente año. A la fecha, en el país europeo, es donde se tienen registrados más casos, y al ser la región que en principio alertó del problema, sus reportes técnicos son de vital importancia para entender lo que pasa.
En el reporte del 20 de mayo pasado, con una fecha de corte del 16 de mayo, se tienen contabilizados 197 casos en el Reino Unido. Hace dos semanas se tenían contabilizados 163. Hasta el momento, la mayor parte tiene entre 3-5 años (53.5%), y en predominantemente se ha detectado adenovirus (68 por ciento).
Ha sido materia de debate en la comunidad científica la razón de la presencia del adenovirus en estos casos. Los adenovirus suelen causar síndromes catarrales: dolor de garganta, fiebre baja, etcétera. Esta es la principal razón por la cual existe un debate. Debido a la complejidad de dar con la causa se han hecho pruebas de todo tipo. En la actualización reciente, se ha descartado el rol de convivencia con perros (cerca del 70% de los casos tenían contacto con perros).
Aprovecho esta oportunidad para decir que los casos no están de ninguna manera relacionados con las vacunas para el SARS-CoV-2, simplemente por una razón: no hay vacuna autorizada a nivel global para menores de 5 años.
Las tres explicaciones que llaman la atención de expertos son:
A. Una susceptibilidad mayor a una infección por adenovirus o una respuesta inmune alterada que facilita la progresión a hepatitis aguda. Es importante recordar que la infancia de estos niños ha sido diferente, pues han vivido sus primeros años sin el mismo contacto con otras personas. Por lo tanto, han tenido menor cercanía con adenovirus en su vida.
B. Una ola de infecciones de adenovirus propagada por el fin de las restricciones en el Reino Unido (que, coincidentemente fue en abril), la cual está causando que una complicación muy rara, se vea de forma “común”.
C. La presencia de una infección previa (podría ser por SARS-CoV-2 u otro agente) que cause en conjunto con el adenovirus, una reacción inmune que termine en hepatitis aguda.
Los mejores expertos se encuentran en el caso y van a dar con la causa. De momento, hay que estar seguros de que las cartillas de vacunación, tanto nuestras como de nuestros niños, estén al corriente. Aprovecho nuevamente para recordarle que es prudente seguir manteniendo sus precauciones contra el SARS-CoV-2.
