Por Héctor Schamis*
Una imagen vale más que mil palabras. Es un cliché, pero las fotos de las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero, publicadas en todos los medios, lo hacen muy cierto. De hecho, las palabras sobran. Incautadas en su caja fuerte, los peritos determinaron que el valor de las joyas, piedras preciosas y oro blanco allí encontrados asciende a 1.32 millones de euros. Queda pendiente determinar el origen de las 103 piezas a efectos de comprobar si hubo delito fiscal y de contrabando. La ausencia de documentación aduanera y facturas de compra e importación así lo sugiere.
La investigación llegó al despacho de Zapatero en el marco del caso Plus Ultra, el rescate de la aerolínea vinculada al régimen venezolano que recibió 53 millones de euros públicos en 2021. Zapatero está investigado e imputado por cohecho y tráfico de influencias para favorecer dicha operación. El juez lo caracterizó como el líder de una supuesta red criminal que habría cobrado comisiones ilegales a cambio de realizar gestiones con el gobierno para beneficiar a ciertas empresas y a sí mismo. También fueron imputadas sus hijas y su secretaria.
Zapatero rechazó los cargos. En su comparecencia de marzo pasado en el Senado intentó construir una imagen de consultor neutral y profesional. Afirmó no tener relación alguna con Plus Ultra, en absoluto haber favorecido el rescate, negó haber cobrado comisión alguna de la aerolínea, y aseguró que su actividad en Venezuela ha sido siempre pro bono; “absolutamente sin ánimo de lucro”. Todo ello fue contradicho por informes policiales y documentación de la propia causa. En comunicaciones de los directivos de la aerolínea, intervenidas por la justicia de Estados Unidos, se refieren a “nuestro pana” Zapatero.
Las joyas no eran parte de la investigación. Fueron encontradas en la caja fuerte de Zapatero durante acciones judiciales relacionadas con el caso de la aerolínea. A pesar de su menor valor —nótese, 1.32 millones versus 53 millones— la espectacularidad del hallazgo le ha dado tanta o más repercusión a las joyas que a la causa de Plus Ultra. Los procesos judiciales abiertos en su contra seguirán su curso, con las garantías constitucionales que forman parte del Estado de derecho. La corte de la opinión pública, sin embargo, ya lo condenó. Unas pocas fotografías son la evidencia más contundente.
Si los negocios de Zapatero con Plus Ultra muestran codicia y poder, las joyas revelan fastuosidad. En efecto, el hallazgo de las joyas, per se, no lo condena ante el tribunal, pero demuele su imagen y lo sentencia ante la sociedad. Ello ha sido tarea de las fotos presentadas por orden del juez. Exhibidas cual galería, se leen las etiquetas con los códigos que clasifican los ítems. El ciudadano común imagina su origen: algún sultán del oriente medio, un oligarca ruso o un torturador venezolano. “Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”, fue una de las renombradas reflexiones del expresidente.
Al partir de Moncloa en 2011, Zapatero dejó allí 527 obsequios recibidos, cumpliendo con la normativa vigente. No así joyas, que bien podrían haber terminado en su caja fuerte personal. Dada su afección por las piedras y los metales preciosos, no es casual entonces su colaboración para el transporte de las maletas de Delcy Rodríguez a Barajas en 2020. Una hipótesis sugería que llevaban oro del Orinoco rumbo a Turquía. Misteriosamente, o no tanto, se perdió el rastro de las mismas en Madrid.
Las fotos de las joyas evocan un museo real europeo, allí donde una dinastía reconstruye la propia historia de un Estado. Piénsese en el Schatzkammer de Viena, la colección más importante de Europa donde se exhibe el tesoro imperial de los Habsburgo. O las joyas de la Corona Francesa en el Louvre, así como la Torre de Londres que alberga las joyas de la Corona Británica.
Zapatero también acumuló un tesoro. Es sólo que, en su caso, y dadas sus actividades de piratería internacional, se ve más como botín que como tesoro imperial. No es incongruente después de todo: como sir Francis Drake y otros, Zapatero también era un corsario empleado por una dinastía. En su caso, empleado por la dinastía chavista, con los monarcas Maduro y los hermanos Rodríguez al mando.
*X: @hectorschamis
