Suiza, la sutil alianza: Tradición e innovación

“Swissness” quiere introducir nuevas herramientas para proteger el “Swiss made” y el uso de la bandera de Suiza en el extranjero.

*Louis-José Touron

Los años 2015 y 2016 son especialmente relevantes para México y Suiza, pues conmemoramos el 70 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre nuestros países. A lo largo de estos 70 años, las relaciones entre Suiza y México se han desarrollado positivamente en los ámbitos económico, político y cultural. Uno de los intercambios más sobresalientes que provienen de esta enriquecedora relación ha sido la amplia aceptación por parte de los mexicanos de los productos Swiss Made, caracterizados no sólo por su excelente calidad y alta tecnología, sino elegidos, también, por su gran tradición.

Gran parte del reconocimiento a los relojes y navajas helvéticas, se debe a la sobresaliente perseverancia de la ingeniería y la innovación suizas. El desarrollo de esta industria se encuentra profundamente vinculado con el genio de la orfebrería Daniel Jeanrichard, quien fue el primero en implementar el sistema del établissage en francés, que no es más que el ensamblaje del reloj con la máxima calidad, basado en la división del trabajo entre distintos artesanos especialistas.

Sin embargo, la verdadera historia de innovación comienza en el año 1770, con Abraham Louis Perrelet, quien creó el “reloj de sacudida”, considerado como el ancestro del reloj automático. En 1790, Ginebra exportaba ya más de 60 mil relojes. Más adelante, en 1816, Louis Moinet realizó el primer cronógrafo, también llamado “el contador de terceras”.

Para 1921, la invención del acero inoxidable cobra vital importancia para la industria cuchillera y también relojera. En 1926, se produce el primer reloj-pulsera automático en Granges, Suiza, mientras que los primeros relojes eléctricos aparecieron en 1952. El fin de la Primera Guerra Mundial coincidió con la introducción del reloj-pulsera, su forma redonda tradicional fue adoptada a principios de los años 1960.

En el año 1967, el Centro Electrónico Relojero de Neuchâtel desarrolla el primer reloj-pulsera de cuarzo en el mundo, el famoso Beta 21. Las invenciones y desarrollos helvéticos no han parado desde entonces y son innumerables: relojes de visualizaciones LED y LCD, relojes de cuarzo sin pila y nuevos materiales que nos ofrecen un abanico absolutamente completo.

Para reforzar el correcto uso de la mención Swiss Made en un producto y respondiendo a la necesidad de mantener y reforzar la reputación y credibilidad de los productos suizos en el mundo, el Parlamento suizo recientemente aprobó una nueva ley sobre el Swissness, que será implementada en etapas hasta el año 2017. Esta legislación introduce un porcentaje suizo mínimo de 60% para los productos industriales con el fin de garantizar al consumidor una mayoría de valor suizo en el producto que adquiere. Swissness quiere además introducir nuevas herramientas para proteger el “Swiss made” y el uso de la bandera de Suiza en el extranjero.

Para la relojería las exigencias seguirán siendo aún más estrictas: la creación del prototipo, la construcción técnica, la producción del movimiento, el ensamblado y el control final del reloj deberán realizarse en Suiza. Es por ello que nunca veremos la leyenda “Swiss made assembled in China” en un verdadero producto Swiss Made. Y si no es suizo, no podrá llevar la denominación Swiss, evitando el abuso de la denominación.

En este contexto necesito destacar que las grandes marcas de la alta relojería y navajería suiza están hechas 100% en Suiza, y las nuevas reglas del Swiss Made no les afectarán.

Desde sus navajas precisas hasta sus relojes exactos, los productos helvéticos cuentan con un conjunto de marcas que aseguran una auténtica riqueza. La exactitud y la puntualidad son valores que la población suiza parece compartir con sus relojes: si un tren estuviese aún en la estación dos minutos después del horario indicado de salida, entonces, ya se consideraría como un claro retraso de horario.

 Embajador de Suiza en México

Temas: