Los feminismos en la era Trump
Quienes están más preocupados por la llegada de Trump son los integrantes de la comunidad LGBTIQ+ y las personas transgénero. Sólo en 2024, la ACLU (American Civil Liberties Union) ha localizado 532 proyectos de ley antiLGBTIQ+ en todo Estados Unidos.
Desde las adicciones hasta lo woke, la desigualdad económica, la pérdida de empleos, hasta la falta de representación política son sólo algunos de los retos que muchas mujeres están enfrentando. La idea de familia tradicional hace tiempo que dejó de ser una realidad y el estilo de vida actual poco hace por contener las pasiones de hijas e hijos ante sus propias decisiones. La soledad infantil transita por las calles y las escuelas, pero nadie parece atenderla. Quienes la ven y la aprovechan son los narcomenudistas.
Y ese espíritu, que a veces recuerda el Manual de Urbanidad y Buenas Maneras, de Carreño de hace siglos, que si bien impactó a quienes sabían leer y eran muy poquitos, hoy las redes sociales se han encargado de multiplicar sus normas y a quien no las acata, lo cancelan y sumergen en una nueva capa de soledad. Parecer decentes cuesta más cada día. Ser sensatos, casi imposible.
Los monederos baratos de los años 50 siguen siendo objeto de uso cotidiano para las mujeres pobres. Las bolsas de marca son inalcanzables para la mayoría y unas cuantas las coleccionan y presumen en TikTok o en Facebook, pretendiendo ocultar la desigualdad económica que persiste entre mujeres y hombres, a pesar de las apasionadas declaraciones de igualdad.
La pandemia de covid-19 nos mostró que los empleos precarios e inseguros son ocupados mayoritariamente por mujeres. Los cuidados familiares, indispensables para el funcionamiento de un país, continúan recayendo desproporcionadamente sobre las espaldas femeninas. Y entre divorcios y abandonos al alza, ellas tienen que hacer malabares para comer cada día. El desempleo siempre las elige en primer lugar.
Ante un líder misógino, “feministas de arraigada convicción” guardaron silencio cuando se desmantelaron las políticas para protegerlas de la violencia política, de la precariedad, de la injusticia. Otras, se han sumado gustosas al proyecto de repartir transferencias entre mujeres pobres para atrapar su voto, aunque sigan padeciendo inseguridad, violencia y permanezcan estancadas en la pobreza.
“La manifestación del sábado (en Estados Unidos, promovió) temas relacionados con el feminismo, la equidad de género y la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la justicia racial, la antimilitarización y otras cuestiones, y (terminó) con debates organizados por diversas organizaciones de justicia social. Se trata de centrar la atención en un conjunto más amplio de problemas: los derechos femeninos y reproductivos, los derechos LGBTIQ+, inmigración, clima y democracia, en lugar de centrarse únicamente en torno a Trump. “¿Cómo logramos que los asistentes se integren en organizaciones y en sus hogares políticos para que puedan seguir luchando a largo plazo en sus comunidades?”.
(https://semmexico.mx/miles-de-mujeres-en-estados-unidos-toman-las-calles...).
Quizá, el próximo 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, se organice aquí en México algo parecido. Como dijo Gloria Steinem: “La lección está menos en el ambiente nacional y mundial y más en el ambiente doméstico y laboral en el que tenemos cierto control”. “No debemos renunciar al poder que tenemos”.
Quienes están más preocupados por la llegada de Trump son los integrantes de la comunidad LGBTIQ+ y las personas transgénero. Sólo en 2024, la ACLU (American Civil Liberties Union) ha localizado 532 proyectos de ley antiLGBTIQ+ en todo Estados Unidos. Entre ellos, se incluyen: 208 proyectos de ley que restringen los derechos de estudiantes y educadores, 70 proyectos de ley sobre exenciones religiosas, 112 sobre restricciones sanitarias y, 34 prohibiciones a la libertad de expresión y opinión (incluidas 27 prohibiciones a las drag queens).
Este 8 de marzo veremos a las feministas y, como siempre, con todas las de la diversidad sexual.
