Sonora: la gran mentira del número de muertos

Gran lección de periodismo acaba de dar el reportero y productor Gerardo Ponce de León Ramos. Porque, aunque se trate de una sola entidad –Sonora–, su sencilla, pero paciente investigación alcanza para poner en entredicho las cifras nacionales sobre el portentoso descenso de los homicidios dolosos y de la incidencia delictiva. En julio de 2025, Gerardo preguntó a la Fiscalía de Sonora cuántos cuerpos no identificados habían ingresado al Semefo entre 2021 y 2024. Obtuvo un desglose, año por año, que totalizaba 6 mil 176 cuerpos: un promedio anual de mil 544. El pasado junio, 2026, volvió a hacer la pregunta, pero ahora de manera anónima. La respuesta de la Fiscalía fue escandalosamente distinta: 493 cuerpos; es decir, 5 mil 683 menos de los que había informado un año atrás. Otra vez como reportero, le preguntó a la Fiscalía por qué existía una variación tan extraña. “Así lo quisimos interpretar este año”, fue la respuesta que le dieron. Insistió. “Así lo decidimos contestar este año”, se aferró la autoridad. Gerardo hizo un último intento para demostrar que las cifras no cuadraban, que había una mentira en esa métrica, en esa estadística. Le dijeron que revisarían. Trató entonces de obtener precisión por la vía de transparencia. Nada. Sonora es uno de los estados que, pese a las crónicas y los testimonios que dan cuenta de una grave violencia cotidiana, presume una reducción histórica de homicidios, desaparecidos, cuerpos no identificados, lo que sea necesario. Ya vemos cómo está consiguiendo el milagro.