El 13 de mayo comenzará a venderse en España Hernán Cortés, encuentro y conquista, el libro de Juan Miguel Zunzunegui publicado originalmente en México en 2020. El autor me informa que el tiraje será alto.
En las librerías madrileñas ya están al tanto de la novedad. Interesante, tratándose de una redición, acaso con un nuevo prólogo. Le pregunto si está listo para el linchamiento, pues presenta a Cortés como un genio. Responde que desde luego, y que además lo vivió hace seis años.
Detalla, defiende la idea de la genialidad de Cortés y afirma, como antes, que no fue un saqueador, un asesino, un destructor. Le cuestiono la dureza de una frase en la entrevista que le dio hace días al diario El Mundo, cuando sostuvo que la presidenta Sheinbaum no busca la reconciliación con la Corona española, sino regocijarse en el dolor y tapar problemas. “Así es”, confirma, “quiere una sociedad dividida en facciones ideológicas para que pueda decir que es una paladina que defiende a los buenos de los terribles malos”.
Zunzunegui asegura que si ella quisiera llevarse bien, en lugar de exigir disculpas basadas en mentiras históricas, contaría la verdad y buscaría un acercamiento. Le digo que ese acercamiento se ha dado en los hechos, y muy bien; pongo ejemplos de lo ocurrido en los últimos meses.
“Han sido gestos de España”, me frena. Pero México ha estado ahí, y ha participado bien, insisto. “El tema del perdón está sustentado en una mentira y, cuando mientes, no hay buenas intenciones”, vuelve a detenerme.
Ni hablar. Cortés no es un héroe en España. Aunque en este ambiente cargado, quizá tenga una relectura. Y una nueva oportunidad.
