Nidia Fabiola Blanco existe y sigue ahí

Año y medio atrás, se llegó a afirmar de ella que lo único que buscaba era dinero, que extorsionaba a su medio hermano, el diputado Cuauhtémoc Blanco. Sin embargo, año y medio después de que, al grito de “no estás solo”, las diputadas y diputados de la 4T salvaran a Cuauhtémoc de enfrentar una acusación por un supuesto delito sexual, Nidia Fabiola Blanco Fernández, la mujer que lo acusó de la agresión, sigue en pie de lucha. Me dice que en mayo pasado, y ante su insistencia, el fiscal general de Morelos, Fernando Blumenkron, le garantizó que, antes de que termine 2026, solicitará otra vez el desafuero de Cuauhtémoc. Pero ella no cree en esa promesa, expresada también frente al abogado que la representa en el durísimo pleito. “No pasa nada ni creo que pase nada: es obvio que lo están defendiendo”, sentencia. Nidia Fabiola le envió hace 70 días una carta a la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, pidiéndole que le explique por qué con ella no aplican ese apoyo a las mujeres del que tanto presume el partido; que le informen qué debe hacer para que le apliquen los valores que pregonan las mujeres guindas. Le pregunto si está consciente del daño que ya le ocasionó a la imagen y al día a día del exídolo del futbol. Concede que sí, aunque agrega que “a él le vale y sigue gozando de todo”. Nidia Fabiola Blanco Fernández existe. Está viva: “Con temor, porque Cuauhtémoc Blanco Bravo es capaz de cualquier cosa”.