¡Barcelona GPM!

Menuda sorpresa ha dado la presidenta Sheinbaum al informar que acudirá a Barcelona el próximo fin de semana para participar en el lanzamiento de Global Progressive Mobilisation (GPM).

Aunque a la medianoche española su nombre no aparecía en la página oficial, Sheinbaum se sumaría a los siete jefes de Estado que impulsarán el despegue de esta plataforma de activismo político.

Los otros son el español Sánchez, el brasileño Lula da Silva, el colombiano Petro, el uruguayo Orsi, el sudafricano Ramaphosa, y los primeros ministros de Barbados y Kosovo. GPM afirma ser “una alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha”.

Prefiere no precisar aún quiénes encarnan esas fuerzas, pero es difícil no pensar en alguien antes que en Trump. Tiene por objetivos: proponer “soluciones progresistas para la prosperidad de la humanidad” y la unión de regiones y generaciones en defensa de la democracia y la justicia social.

El evento se perfila como una gran cita de la rancia socialdemocracia europea, patrocinada por Sánchez —número uno de la región contra la guerra de Irán— y arropada por sus amigos latinoamericanos.

Se anuncian 116 ponentes. Hay figuras muy llamativas: congresistas demócratas de Estados Unidos, afamados sindicalistas, exmandatarios, la periodista y Nobel de la Paz María Ressa. Y la presidenta Sheinbaum, quien ha elegido este escaparate en un momento de especial sensibilidad política en Washington.