Almoloya y el paredón para el traidor a la causa

Antes de ser procesado por traición a la patria, el exfiscal de Chihuahua César Jáuregui ha sido declarado por los suyos traidor a la causa. La gobernadora Maru Campos subrayó ayer, 48 horas después de su detención en aquella entidad por ejercicio ilegal del servicio público, que, en efecto, Jáuregui actuó por encima de la ley. Es decir, lo señaló por haberlos defraudado, por faltar a la fidelidad y a la lealtad que debía tenerles. Maru validó así la acusación de la presidenta Sheinbaum de que Chihuahua engañó al gobierno federal en el asunto de los dos agentes de la CIA. La gobernadora se lavó las manos con el típico argumento de que todo fue “resultado de una investigación”. Tal vez haya sido así, pero la versión parece inverosímil. Ahora resulta que Jáuregui se burló de todos con sus componendas privadas con Washington. ¿Por qué lo habría hecho? La FGR de Ernestina Godoy, siempre presta a humillar adversarios, se sacó de la manga la acusación de traición a la patria y lo mandó a Almoloya para que permanezca recluido al lado de algunos de los peores asesinos y secuestradores. Anunció, además, que lo acusará por otros delitos, que ya especificará. El clásico paredón. Esta vez con la benevolencia y colaboración del legalista gobierno de Chihuahua y el silencio medroso del PAN. En fin, una narrativa perfecta para el soberanismo de Palacio Nacional.