El complot se fue tejiendo desde la campaña electoral de 2024. Cómo engañar al maestro de los engaños. Cómo hacerla caer a ella. La instrucción: una operación que explotara las creencias obvias y construyera una pantalla que hiciera inaccesible al público lo que realmente se estaba tramando y realizando.
Las creencias más divulgadas: que el verdadero poder estaba en Palenque y que a la Presidenta le habían dado un bastón de mando de mentiritas. No era difícil insistir en ello. Claudia fue hecha candidata por el método antigüito priista de la designación presidencial. La insistencia de la mandataria en hablar de su antecesor como “el mejor presidente de la historia” facilitaba explotar esa historia. ¿La pantalla cegadora? El 19 de mayo de 2024, en el tercer debate de la campaña por la Presidencia, la candidata aliancista, Xóchitl Gálvez, denuncia el esquema del huachicol fiscal y la participación del entonces presidente de Morena en alianza con Sergio Carmona, El Rey del Huachicol, para financiar las campañas morenistas de 2021 y la de 2024. Más de dos mil anuncios espectaculares con el lema Es Claudia se distribuyeron por todo el país para “ganar” la encuesta de Morena financiados misteriosamente. Y todas y todos creímos que el verdadero poder estaba en Palenque. Pero una investigación de “alta complejidad e integral”, revelada por la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, empieza a atravesar la espesa niebla que impedía conocer la verdad. El poder, el verdadero poder, que controla a Hacienda, a las secretarias de la Defensa y de Marina, a la secretaría de Seguridad, a la estructura operativa de Pemex y que da órdenes a los cárteles que asolan el norte del país no está en Palenque, tampoco en Palacio Nacional ni en Morena. ¿Adivine usted? El centro del poder está en… ¡Ensenada! Y lo personifica un hombre en apariencia bonachón al que nadie en su ciudad o estado tiene miedo.
La fiscal general denuncia haber descubierto “la más grande red de contrabando de combustible detectada hasta el momento” y menciona la cifra de 15 millones de litros de hidrocarburos. Pero la astuta Xóchitl, parte de la operación para desviar la atención del verdadero centro de poder, denunció dos años antes, el contrabando de 150 millones de litros de gasolina, diez veces más de la cifra mencionada por la Fiscal de la Alta Complejidad, FAC. La fiscal nombra a 25 personas para las que obtuvo orden de aprensión pero sólo nombra a uno: al hábil político de oposición que ha logrado disimular el enorme poder que ejerce. Mire usted, por ley, la Presidenta nombra a discreción al titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), a sugerencia de la Secretaría de Hacienda. Para que tenga éxito el contrabando de combustible es fundamental que las aduanas NO verifiquen el contenido en barcos, trenes o pipas, contenido que debe coincidir con los pedimentos de importación de combustibles presentados. ¿Desde cuándo ha habido este desplazamiento del poder de Palenque a Ensenada? No lo sabemos a ciencia cierta. Sabemos que en los primeros meses de su gobierno, el presidente López Obrador nombró a Ricardo Peralta administrador general de Aduanas y éste nombró a Julio Carmona, —hermano del célebre Rey del Huachicol—, administrador de la Aduana de Tamaulipas, quien después del asesinato de su hermano se fue a cantar las rancheras a EU. Pero, desde 2021, las aduanas se han militarizado. Marina tiene el control de puertos y de dos aduanas interiores, como el AICM. Y el Ejército, las aduanas fronterizas. Sí, el ensenadense bonachón ha logrado que ambas ramas de las Fuerzas Armadas nombren a marinos y militares que manipulen el algoritmo del Semáforo Fiscal para no revisar en forma profesional y sistemática los carros tanques que atraviesan la frontera. Controla también a las empresas privadas de dictaminadores aduaneros que auxilian al SAT y pueden exigir una revisión, aunque el semáforo fiscal haya salido en verde. ¿Y el SAT? Pues el pacífico exgobernador de Baja California también ejerce un control discreto sobre el SAT que, pese a las denuncias desde 2019 sobre el huachicol fiscal, poco ha hecho al respecto.
Apenas revelo un mínimo por ciento del poder inmenso, pero oculto, asentado en Ensenada. Lo extraordinario es que, a pesar de dirigir personalmente el funcionamiento de esta “compleja” red financiera, logística, de dispersión de recursos financieros y más importante, de distribución del combustible contrabandeado en centenas de gasolineras y puestos informales de distribución, el principal acusado tenga tiempo para hacer política. Había logrado que la opinión pública fuera identificando al gobierno como el responsable de incentivar y solapar el esquema del huachicol. ¡Ah, malvado! El mote “narcogobierno” se fue extendiendo como fuego en pasto seco. El pueblo sabio espontáneamente lo cantó en el Zócalo en febrero de 2023 en la segunda manifestación de la Marea Rosa. ¿Qué hacer? Se preguntaron como Lenin en su famoso panfleto. ¿Qué hacer? Arrestar a Ernesto Ruffo Appel.
