Una saeta vuela con rapidez creciente por el plomizo cielo londinense. El keniano Sebastian Kimaru Sawe, de 31 años, en la conjunción revolucionaria de la ciencia del entrenamiento y la tecnología aplicada en las zapatillas ultraligeras, 96 gr y tacón de hule espuma —época a la que se le debiera añadir un asterisco (*) para marcar un mojón que fragmentó la conexión con un pasado histórico, grandioso, universo de héroes legendarios, de Bikila a Gebrselassie—, con una placa de carbono que funciona como poderosa microcatapulta en cada zancada, se convierte en el primer hombre en cruzar la muralla de las 2 horas en la maratón, 42,195 metros. Acontecimiento soñado, esperado, acariciado, desde hace años, y desgarrado de su significado hiperbólico de imposible y transformado en posible por el superatleta Eliud Kipchoge y poco después por el infortunado Kelvin Kiptum, de 23 años. No deja de asombrar el ingente esfuerzo de 240 kilómetros a la semana reflejado en un crono de 1 hora con 59 minutos y 30 segundos. Nunca jamás la progresión del RM de maratón fue estremecida por la energía huracanada de los maratonistas. Sawe destroza el muro del tiempo de las dos horas y en 65” el RM 2h. 00”35 de Kiptum el 8-10-2023 en Chicago, pero el etíope Yomif Kejelcha, en su debut, con más de una década de competir en fondo, señala 1: 59”41, el segundo hombre por debajo de las dos horas. Y el tercero, el ugandés Jacob Kiplimo, 25 años, corre en 2’00”28, siete segundos más rápido que el RM de Kiptum. Los negros correlones del Valle del Rift copan los ocho primeros lugares, en octavo, Geoffrey Kamworor, 33 años, 2 h 05 min 38 s. Desde que el etíope Abebe Bikila señaló la marca mundial de 2h, 15’16” 2 en los JO de 1960 corriendo descalzo por las baldosas de la Ciudad Eterna —el 1 de enero de 2005 la IAAF cambió el vocablo de marca en maratón, por récord—, la cronología del RM de los 42,195 m ha evolucionado en 15’46” a lo largo de 66 años. Y desde que otro etíope, Haile Gebrselassie, batió en 01” el muro de los 2’04” en Berlín 2008, en 17 años, ha progresado en un tercio del global, exactamente 04’29”, aceleración fantástica como lo representan los splits de Sawe: corrió en parciales negativos, la segunda mitad más rápido que la primera: 1:59’30” (1:00’29” – 59’01”, como si llevara un cronómetro dentro de la cabeza). Para restar del muro de las dos horas un segundo 1h:59’59”, se requiere correr a una velocidad promedio por debajo de 2’50” el km, en otras palabras, señalar 2’49” +1/5”, con rapidez promedio de 5.909 m/seg, o bien, 21.273 Kmph. El último segmento de 2.195 Km corrió como liebre en estampida con un ritmo de 210 zancadas por minuto y empleó 5’51” para 2’39”9 por 1 km y 22.513 Kmph. 5 km – 14’14”;- (14’14”); 10Km–28’35” (14’21”) ; 15km – 43’10” (14’45”); 20Km – 57’21” (14’11”); ½ maratón 21,97.5 – 1’00”29”; 25km – 1:11’14” (14’29”); 30km – 1:26’02 (14’48”)”; 35km – 1:39’57” (13’55”); 40km – 1:53’39” (13’42”); 42.195km – 1:59’30”.
