En tres cuartos de siglo el Torneo de Candidatos establecido por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) en Budapest, Hungría en 1950, ha sido uno de los certámenes de mayor trascendencia y cambios conforme a las necesidades de la épocas y criterios de los jugadores de la elite, con marcada influencia en el desarrollo del pensamiento ajedrecístico y en los formatos de competencia. Hagamos un brevísimo recorrido con algunos parpadeantes destellos de este certamen que reúne desde mañana en Pegeia, cerca del puerto de Pafos, en Chipre, a ocho de los mejores grandes maestros, hombres y mujeres, en un atractiva competencia en que los vencedores alcanzarán el derecho de disputar la corona al indio Dommaraju Gukesh y a la china Ju, Wenjun.
Tras la muerte de Alexander Alekhine en 1946 en Estoril, Portugal -el martes 24 de marzo se cumplieron 80 años de su desaparición física- se produjo un cambio en el perfil del campeón mundial; por vez primera en la historia el monarca mundial no pudo elegir a su desafiante ni tampoco establecer las condiciones económicas ni de juego como ocurrió con Emmanuel Lásker, José Raúl Capablanca y el propio Alekhine.
Las ideas de la época en los albores del siglo XX los hizo dueños y beneficiarios del título. Lásker duró 27 años en el trono sin que le diese oportunidad de un match por la corona al polonés Akiba Rubinstein, uno de los más brillantes y poderosos jugadores; el cubano José Raúl Capablanca tras vencer a Lásker en 1921 en La Habana (en el décimo juego Capablanca, con negras, manifiesta su calidad de genio), perdería la corona en 1927 ante Alekhine por 3-6 y 25 tablas , quien contó con el respaldo argentino de 10,000 dólares para disputar el título, y Alekhine nunca jamás concedería la revancha al antillano. Con el enfoque actual podría considerarse actitudes antideportivas, pero no en aquella época en la que el campeón reinaba en todos los órdenes por encima incluso de la FIDE sin autoridad en las batallas por la corona mundial. Indiscutiblemente Lásker, Capablanca y Alekhine legaron la extraordinaria riqueza de sus conocimientos a través de sus monumentales partidas.
Alekhine, de mirada tan penetrante que podía inclinar los ojos de un águila, murió a los 53 años de edad, en circunstancias que se consideran misteriosas, en un hotel de Estoril. La FIDE, entonces, organizó el Campeonato Mundial en 1948 en La Haya con la presencia de cinco jugadores. Invitó a los protagonistas del Torneo del AVRO de 1938. Capablanca había fallecido en 1942. Salo Flohr jugó por inasistencia de Vassily Smyslov y el psicológo Reuben Fiine declinó. Corrieron rumores de que el polonés Miguel Najdorf pudo ser invitado pero que Botvinnik, al parecer, se opuso.
El patriarca Mikhail Botvinnik, URSS, fue el vencedor con 14 puntos de 20 posibles, y se convirtió en el sexto monarca mundial de la historia. 2º) Vassily Smyslov, URSS,11; 3o) Paul Keres, Estonia, 10 ½; 4º) Samuel Rshevsky, Estados Unidos, 10 ½; 5º) Max Euwe, 4 puntos.
La FIDE organizó el Torneo de Candidatos, a doble vuelta, en Budapest, 1950 con diez de los mejores maestros para designar al retador oficial de Botvinnik. Empataron en el primer lugar David Bronstein e Isaac Boleslavsky y aquél ganó el juego decisivo en un match de desempate, en Moscú. Bronstein disputó el título a Botrvinnik y perdió en un combate cargado de silenciosos nubarrones políticos.
Sin duda uno de los TdeC de mayor repercusión fue el de 1953 en Zurich. Lo ganó el inmortal Vassil Smyslov y el segundo lugar lo ocupó David Bronstein quien escribió el libro del Torneo con ilustrativos comentarios de todas y cada una de las partidas con especial enfoque del medio juego. Najdorf también aportó valiosos comentarios sobre este torneo.
Subrayemos algo extraordinario de Smyslov, a los 63 años de edad disputó la final del Torneo de Candidatos de 1984, que se realizó por matches, ante Garri Kaspárov vencedor y retador de Anatoly Kárpov.
En 1962 en el TdeC de Curazao el genial Bobby Fischer acusó a los soviéticos de hacer trampa reservando energías en sus partidas, con acuerdos de empates, y pidió enérgicamente un cambio de formato: duelo por matches. De 18 años de edad Fischer terminó en cuarto lugar después de Petrossian, Keres y Geller y adelante de Kortchnoi, Benko, Filip y Tal que enfermó durante el Torneo.
Paul Benko cedió su lugar para que Fischer jugará el TdeC por matches en los que derrotó por 6-0 a MarkTaimánov y por el mismo score al danés Bent Larsen y alcanzó el derecho de desafiante de la corona universal al dominar a Tigran Petrossian 6 1/2 – 2 ½ en la final de Buenos Aires, 1971.
El ajedrez espera impaciente el principio de la batalla del TdeC en Pegeia, en la isla de Chipre con la presencia de 8 de los mejores GMs del mundo.
