Ciudad de México: el peor tránsito del mundo

Fue una sorpresa que una contingencia ambiental forzara a las autoridades de la Ciudad de México a improvisar medidas para remediarla. Eso revela que en temporada de secas, cuando es más probable que se incremente la contaminación, parece que no hay un plan para reducir ...

Fue una sorpresa que una contingencia ambiental forzara a las autoridades de la Ciudad de México a improvisar medidas para remediarla. Eso revela que en temporada de secas, cuando es más probable que se incremente la contaminación, parece que no hay un plan para reducir su efecto. Es innegable que quitar de la circulación a un millón de vehículos cada día ayuda a mejorar el tránsito y reduce la contaminación. Pero esa medida es sólo una de las que se deben aplicar, porque la contaminación rebasa niveles permitidos internacionalmente.

Lo que mostró la pasada contingencia ambiental, y la apresurada respuesta de las autoridades aplicando el Hoy No Circula para todos, es la falta de un plan eficiente para atender tanto la contaminación como la congestión del tránsito, que no son problemas aislados, sino consecuencia uno del otro. Para agravar más esta situación se ha publicado recientemente que nuestra ciudad es la que tiene el mayor índice de congestión de tránsito en el mundo, de acuerdo con el reporte anual que elabora y publica —desde 2008— una compañía holandesa, que fabrica desde dispositivos móviles para rastrear los problemas de tránsito, hasta relojes con GPS (tomtom.com/trafficindex).

La lista que encabeza la Ciudad de México revela que los automovilistas gastan, para llegar a su destino, 59% más de tiempo que el que utilizarían en una hora, con un tránsito fluido. El tiempo perdido aumenta 97%, si el viaje es durante las horas pico de la mañana, y 94% si es en la tarde. Un total de 219 horas extra de viaje —que equivalen a 27 días laborales— en un año; un grave desperdicio de tiempo y gasolina, cuyos efectos afectan a millones de personas (Forbes /Autos march 28).

Las diez ciudades peor clasificadas:

1. CDMX, 59%

2. Bangkok, 57%

3. Estambul, 50%

4. Río de Janeiro, 47%

5. Moscú, 44%

6. Bucarest, 43%

7. Salvador de Bahía, 43%

8. Recife, 43%

9. Chengdú, 41%

10. Los Ángeles, 41%

Se podrá discutir la validez de estos índices, pero lo evidente es que las autoridades de la CDMX no tienen una investigación sobre los índices de congestión del tránsito en la ciudad o no la han dado a conocer. La compañía holandesa presentó su índice mundial de tránsito 2016 en marzo pasado, en el que hizo una clasificación general en 295 ciudades, de 38 países del mundo, desde las megalópolis con millones de habitantes, hasta las que tienen 800 mil, que revela que, mundialmente, la congestión ha aumentado 13% desde 2008, aunque en Norteamérica el aumento en ese periodo ha sido del 17%, y en Europa sólo del 2 por ciento.

Aunque los congestionamientos vehiculares son parte de la vida de cada automovilista, con esos índices se comprueba que el problema es grave y está relacionado directamente con la contaminación ambiental. De manera que las protestas y amparos en contra del programa Hoy No circula, aunque se puedan comprender, no toman en cuenta que sólo reduciendo el número de autos se puede mejorar la circulación. Ante esas contingencias —y el riesgo de que se repitan— se justifica el apoyo de la Secretaría de Salud a las medidas para restringir la circulación de vehículos, y al monitoreo de los efectos —en todos nosotros— de la contaminación ambiental.

Por eso, es importante que la sociedad civil tome la iniciativa para definir acciones que mejoren la calidad del aire y del tránsito; que tomen en cuenta a los millones que no tienen auto y necesitan urgentemente un sistema de transporte público eficiente, diversificado y de calidad.

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