NUEVA YORK.— Apetito de los fondos de capital de riesgo e inversionistas institucionales hay y mucho. México, como destino de inversión y país emergente, no es muy distinto de otras economías, pues lo que se busca son proyectos en mercados en crecimiento porque aportan capital y participan en la toma de decisiones y entran por una buena rentabilidad, salen porque es un buen negocio.
Escuchar a Adam Kostrinsky, de Apollo Management, al ser entrevistado por el embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, sobre cuál es la racionalidad financiera de invertir en México y por qué hacerlo con la alta incertidumbre, explica que lo que le falta a nuestro país es “oferta de productos rentables que sean presentados por potenciales socios locales”.
La séptima edición del BIVA Day, el segundo de tres días del Mexico Investment Week, tuvo una larga fila de espera, lo que muestra la capacidad de convocatoria, que este año sumó a BIVA, que dirige María Ariza; Amexcap, que encabeza José María Zertuche, y el brazo promotor de la Cancillería de México.
Lo otro se da por hecho: México tiene un buen track récord de estabilidad económica, deuda relativamente baja en comparación con socios y pares, necesidades de inversión en infraestructura, un mercado joven y en crecimiento, sigue manteniendo el grado de inversión crediticia y el tratado de libre comercio con Estados Unidos que, según el secretario de Relaciones Exteriores, “confía en que se concretará pronto, muy pronto”.
“México no promete, entrega”, citó Altagracia Gómez, la presidenta del CADERR, al enfatizar, junto a José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, que el diálogo con el gobierno ha permitido avanzar en la agenda del sector privado.
La discusión no se centró en la promoción, sino en la atracción de capital. Y no faltó quien afirmara que, aunque las tasas de retorno en México en diferentes sectores, en promedio, son adecuadas, hay que eliminar riesgos o problemas relacionados con los constantes cambios regulatorios, temas de seguridad jurídica y generar reglas de auditoría fiscal claras.
Raúl Martínez Ostos, director de Barclays, lo comentaba ampliamente con representantes de fondos como Gramercy Funds Principal, Morgan Stanley y Schroders.
El otro tema es el que está pendiente: la siguiente fase de los mercados de capital y de crédito en México. Empresas hay, pero ir al mercado por crédito o capital sigue siendo problemático. Las afores, se comenta dentro y fuera de la sala, integran un mercado altamente concentrado, donde, con el nivel de tasas reales actuales y una comisión topada, ganan lo suficiente como para no tener necesidad de promover activamente el mercado de capitales.
Falta también que los vehículos de capital de riesgo puedan encontrar salida al mercado, pues la historia de los CKD y los Cerpis no ha sido del todo interesante cuando se trata de salir de las inversiones en México.
Finalmente, al top of the rock llegaron René Saúl, de Kapital Financial Group, que está a un par de años de salir al mercado, y Carlos Marmolejo, el que está en búsqueda activa de levantamiento de capital de crecimiento en este mercado de profesionales al que asistieron unos 200 fondos de alta calificación, entre inversionistas ángel y aquellos que se interesan por tomar partes de una empresa o un proyecto público con participación privada.
DE FONDOS A FONDO
#Jorge_Mendoza, director general de Banobras, ha ido ganando relevancia dentro del equipo económico del gobierno de Claudia Sheinbaum y se ha convertido en una de las voces importantes de la administración. Su papel ya no se limita al financiamiento de infraestructura o el pago de las cuentas de Pemex, pues cada vez participa más en la estrategia de promoción de inversión y crecimiento del país.
Ayer, en la mañanera de la Presidenta, presentó parte del Paquete Económico 2027 para explicar cómo se utilizarán los mayores ingresos por recaudación para impulsar la inversión necesaria con el fin de alcanzar las metas de crecimiento y, al mismo tiempo, mantener la responsabilidad en las finanzas públicas.
