Sin maquillaje / arlamont@msn.com / 24 de julio de 2024
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL/CLAIREB. Señor La Mont, ¿podría darme alguna guía de cómo poder hacer una autoevaluación casera de mi inteligencia emocional? R.Claro, con gusto, aquí está una lista de sugerencias para evaluar su inteligencia emocional en ...

Alfredo La Mont III
Sin Maquillaje
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL/CLAIREB.
Señor La Mont, ¿podría darme alguna guía de cómo poder hacer una autoevaluación casera de mi inteligencia emocional?
R. Claro, con gusto, aquí está una lista de sugerencias para evaluar su inteligencia emocional en casa:
Autorreflexión:
* Escribir un diario: Dedica un tiempo a escribir sobre tus experiencias y cómo reaccionaste a ellas. ¿Sientes que manejaste bien una situación? ¿Cómo controlaste tus emociones?
* Piensa en situaciones pasadas: reflexiona sobre conflictos o interacciones desafiantes del pasado. ¿Podrías haberlos manejado de manera diferente? ¿Qué emociones surgieron y cómo las expresaste?
Buscar retroalimentación:
* Pregunta a amigos o familiares de confianza: pide a las personas que te conocen bien cómo perciben tu inteligencia emocional. ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Hay áreas en las que puedas mejorar?
* Obsérvate en situaciones sociales: ¿escuchas activamente? ¿Puedes captar las señales de los demás?
Recursos en línea:
* Cuestionarios de autoevaluación: existen muchos cuestionarios gratuitos en línea que te pueden dar una idea general de tu coeficiente emocional (CE). Ten en cuenta que no son científicos y no debes tomarlos demasiado en serio, pero pueden ser un punto de partida para la reflexión.
Aquí hay algunos puntos a considerar al evaluar estos métodos:
* La honestidad es clave: al reflexionar o buscar retroalimentación, sé honesto contigo mismo y abierto a la crítica constructiva.
* La inteligencia emocional es una habilidad que puedes desarrollar: no te desanimes si encuentras áreas para mejorar. La inteligencia emocional se puede aprender y fortalecer con el tiempo.
Este primer paso (asumo) es sumamente importante en el trayecto para poder verse desnudo al espejo (emocionalmente, su alma, su ser) y que requiere de disciplina, confianza y honradez con uno mismo.
LÁGRIMAS
¿Y los animales lloran por tristeza?
R. Le comparto y aprovecho para aclarar que la mayoría de los animales con ojos producen lágrimas, pero sólo los humanos las liberan en momentos de tristeza y alegría. En el reino animal existen emociones, pero los humanos son la anomalía biológica, capaces de derramar lágrimas en momentos de agitación emocional o alivio. Los científicos siguen perplejos acerca de la razón exacta detrás de este fenómeno. Con el tiempo, han surgido teorías inusuales. Aristóteles creía que llorar ayudaba a liberar nuestras mentes de sentimientos reprimidos. Algunos pensaban que las lágrimas limpiaban el cuerpo de toxinas. En el siglo XVII, era común pensar que los sentimientos calentaban el corazón, produciendo vapor de agua que escapaba por nuestros ojos. Sin embargo, el descubrimiento de la glándula lagrimal por parte del científico danés Niels Stensen, en 1662, ubicada en la esquina exterior de cada ojo y punto de origen de nuestras lágrimas emocionales, desmintió esa teoría. Stensen creía que las lágrimas sólo hidrataban nuestros ojos. Incluso, el famoso naturalista británico Charles Darwin consideraba que las lágrimas emocionales no tenían un beneficio real. Los científicos actuales proponen una idea diferente: llorar podría señalar a otros humanos que necesitamos ayuda; después de todo, los bebés lloran con frecuencia y requieren atención constante.
Los ojos humanos producen tres tipos de lágrimas, cada una con diferentes propósitos. Las lágrimas basales limpian y lubrican los ojos, mientras que las lágrimas reflejas responden a estímulos ambientales (como cortar cebollas). Las lágrimas emocionales, las únicas que podemos controlar, tienen una composición química ligeramente diferente con más proteínas, lo que podría ayudarles a adherirse mejor a nuestros rostros. Maravilloso, ¿no?