EL QUINTO
¿Cómo la ve usted, don Alfredo, llegaremos al cuarto o quinto partido?, ¿y qué dicen los apostadores profesionales en Las Vegas?
R. El debate del “quinto partido” es una de las frustraciones mexicanas que tiene raíces profundas: los únicos Mundiales en que el Tri superó los octavos de final fueron en 1970 y 1986, ambos como anfitrión. Después vinieron siete eliminaciones consecutivas en octavos, hasta que en 2022 llegó algo peor: México no pasó la fase de grupos por primera vez desde 1990.
Ahora, como coanfitrión en 2026, el debate es intenso. El Tri enfrenta al grupo más difícil de los tres países sede, con Corea del Sur entre sus rivales, y dependerá de Raúl Jiménez y el joven Gilberto Mora.
¿Qué dice Las Vegas? Los apostadores no son optimistas. México paga +8000 para ganar el torneo, con apenas el 1.9% de las apuestas a su favor. Francia y España lideran como favoritos.
Mientras los mexicanos soñamos con el quinto partido, Las Vegas casi ni lo considera.
SPELLING BEE
¿Sabe usted si hay Spelling Bee en México y, si hay, el equivalente en español?
R. El concurso de deletreo, Spelling Bee, es una tradición profundamente estadunidense, y con buena razón, ya que el inglés es singularmente irregular. A diferencia del español o del alemán, la mayoría de las palabras en inglés no se escriben fonéticamente, lo cual hace que las competiciones de deletreo sean posibles y verdaderamente desafiantes.
Dicho esto, la competición se ha globalizado. El ISB Spelling Bee International incluye ahora participantes tanto de México como de España, y el Scripps National Spelling Bee invita también a un grupo selecto de concursantes internacionales.
Asimismo, existe en Estados Unidos un Concurso Nacional de Deletreo en Español —inaugurado en 2011— dirigido a alumnos de entre cuarto y octavo grado. Sin embargo, México y España no han desarrollado sus propias versiones nacionales, en parte debido a que el español es mucho más fonéticamente consistente que el inglés.
Francia y los Países Bajos optaron por un camino diferente, favoreciendo los desafíos de dictado por encima de los concursos de deletreo.
UN GRANJERO, UN MAESTRO Y UN MÉDICO
¿Me puede decir, señor La Mont, como cuánto ganaban un granjero, un maestro y un médico en México hace 100 y 50 años?
R. Le comparto que la historia salarial mexicana es menos romántica de lo que imaginamos. Hace 100 años, cuando el país aún salía de la Revolución, los registros muestran que un granjero ganaba entre 0.20 y 0.35 pesos diarios. Un maestro y un policía rondaban cifras similares. Las enfermeras apenas superaban ese nivel. Los mineros ganaban un poco más. Los médicos vivían de honorarios, sin tabuladores oficiales.
Cincuenta años después, en 1976, el “milagro mexicano” elevó los ingresos: un granjero ganaba 70–90 pesos diarios; un maestro, 150–220; una enfermera, 110–160; un policía, 70–100; un minero, 110–160, y un médico, 300–450.
La conclusión es incómoda: México cambió, pero la jerarquía salarial casi no.
