LAS PAPILAS
¿Nuestras papilas gustativas se quedan siempre igual o cambian y evolucionan?
R. Cambian, y bastante. Los seres humanos nacemos con unas 10 mil papilas gustativas, muy sensibles, lo que explica por qué los niños rechazan sabores amargos o intensos. Con los años, esas papilas se regeneran cada 10 a 14 días, pero a partir de los 50 años el proceso se ralentiza notablemente y su número disminuye de forma significativa. Por eso los adultos mayores toleran y hasta disfrutan sabores que de niños detestaban profundamente.
Además, la exposición repetida a ciertos alimentos, los cambios hormonales, el uso prolongado de medicamentos, el tabaco, el estrés y ciertas enfermedades también modifican nuestra percepción del sabor con el paso del tiempo.
Lo que de niño te parecía incomible y hoy adoras no es madurez emocional, son simplemente menos papilas quejándose.
VIRTUDES Y PECADOS
Don Alfredo, ¿se puede asentar que las virtudes son del alma y los pecados son del cuerpo?
R. Le comparto que es una idea simplista y que tiene mucho peso en la tradición cristiana, pero la realidad es más matizada. Santo Tomás de Aquino, uno de los grandes pensadores de la Iglesia, argumentaba que tanto las virtudes como los pecados residen en la voluntad, que pertenece al alma. El cuerpo por sí solo no peca: necesita que la mente y la voluntad lo dirijan.
La gula, la lujuria o la pereza no son fallas del estómago, los instintos o el cansancio, sino del alma que cede ante ellos. Por otro lado, las tradiciones orientales como el budismo ni siquiera hacen esa separación: cuerpo y mente son una unidad, y el sufrimiento surge del apego, no de la carne. En resumen, culpar de todo al cuerpo es conveniente, pero el alma rara vez es tan inocente como pretende.
EL ORDEN
¿Afecta nuestra digestión el orden en que comemos el alimento? Si así es, ¿hay alguno que vaya primero?
R. La “secuenciación” de los alimentos se refiere a lo que usted pregunta, no siempre se trata de lo que comes, sino de cómo lo comes. Al ver un plato lleno, el instinto es empezar por lo favorito, pero existe un orden más inteligente. La secuenciación de alimentos sugiere comenzar con las verduras y fibra, seguir con proteínas y grasas, y terminar con los carbohidratos. Este orden ralentiza la absorción de azúcar en la sangre, evitando picos de glucosa. Es especialmente útil para personas con diabetes o prediabetes, aunque cualquiera puede beneficiarse.
Come tus carbohidratos al último y tu páncreas te mandará una tarjeta de agradecimiento.
EL SOMBRERO
¿Usar sombrero con frecuencia ayuda a prevenir la caída del cabello?
R. Es un mito muy extendido, pero la respuesta corta es no. Usar sombrero no previene la caída del cabello, pero tampoco la causa, salvo que sea tan apretado que reduzca la circulación del cuero cabelludo, lo cual es extremadamente raro. La caída del cabello tiene causas reales y documentadas: genética, cambios hormonales, deficiencias nutricionales, estrés, enfermedades de la tiroides y ciertos medicamentos. El sombrero no figura en ninguna de esas categorías. Lo que sí puede hacer es proteger el cuero cabelludo de los rayos ultravioleta, que dañan los folículos pilosos con el tiempo.
El sombrero no salva tu cabello, pero al menos salva tu dignidad en los días de viento.
