No, el título no es por aquello de los ‘cuetes’ tan visibles en este mes patrio, aunque también aplica el tema de la prevención necesarísima.
El tema es el regreso de Aaron Judge con los (un poco desesperados) Yankees de Nueva York y la limitación de funciones para los (también un poco desesperados) Dodgers de Los Ángeles.
A la desesperanza la definen como una sensación y pues, sí, va contraria a la esperanza, esa virtud por la cual varios equipos tienen sus reales puestos en un posible temporadón, ya si es campeonato, albricias.
Aquí el tema es completamente entendible en ambos casos: los Yankees nomás no le dan alcance a unos Rayos de Tampa como el equipo mandón de la Liga Americana, de hecho, están en esa División Este siempre tan llamativa, donde los cuatro primeros tienen 6-4 como marca en sus últimos diez juegos y sólo los Azulejos de Toronto no tienen marca ganadora dentro de ese combo.
Dicho de otra manera, el regreso de Aaron Judge en el papel pintaba para un empujón emocional tan necesario —ahí vamos con la esperanza— dentro de un equipo caro y con ese anhelo tan desbocado, esas ansias a cada juego, donde casi voltean a ver a la pantalla para notar los otros marcadores y pues, “híjoles”, si van ganando los Rayos esos de Florida o peor tantito si siguen metiendo presión unos Medias Rojas de Boston, quienes parecían ni siquiera estar en el script antes de esa espectacular racha con la cual se metieron al mix.
Esos alrededor de 14-15 juegos todavía por compilarse en el presente calendario regular, por supuesto nos pueden regalar un tobogán, un ascenso meteórico o eso para llamar “un mal acomodo” como el de los mencionados Dodgers el año pasado, quedando en una serie de comodín de inicio muy incómoda. Precisamente estos azules californianos quizá no viven una desesperanza tal cual, como tal, o como para asustarse, pero el hecho de tener a su samurai al parecer sin la posibilidad de lanzar lo restante del año, a un Tarik Skubal con un sello aparte, es suficiente como para no sólo pensar en la falta de alcance para la mejor marca en posesión de los osados Cerveceros de Milwaukee, las broncas del “máximo Dodger” Mr. Walter ante las autoridades deberían ser un tema aparte al diamante, claramente eso no debería descolocar en lo más mínimo a este verdadero trabuco de los LAD, aunque…
Nunca se sabe, su racha de seis victorias en fila debería ser suficiente argumento en pleno mes de las definiciones, prácticamente borrando a unos Diamantes de Arizona y a unos Padres de San Diego con idéntica marca (78-68) al momento, verdad, buenos peleadores, incluso posibles caballos negros.
Ah, qué lindo es este mes, donde cualquiera puede aportar su mejor carta en el diamante… se saborean esos playoffs desde YA.
