De noche pasó la autorización del gobierno de Ajolotitlán para que, desde esta semana, sus policías preventivos infraccionen a automovilistas que —a su muy particular juicio— violen el Reglamento de Tránsito.
El chistecito que Clarita Brugada se sacó de la manga fue —según ella— porque se había comprometido a garantizar la fluidez vial en la Ciudad de México durante la celebración del Mundial.
Dijo que será programa extraordinario y que operará sólo durante el Mundial, a fin de que haya buena movilidad.
En primer lugar —como es costumbre en la 4T—, se pasaron 12 días de la fecha que debía arrancar. En segundo, ¿cómo que los policías capitalinos podrán morder a sus anchas durante todo el Mundial, con el pretexto de garantizar la fluidez vial?
Es ilógico que desde el Imperio de los Ajolotes implementen una medida que abarca todo el Mundial, cuando la capital del país sólo recibiría cinco partidos, y más de la mitad ya se realizaron.
Como si el horno guinda estuviera para bollos. Los capitalinos están hartos de las ocurrencias de Clarita y de su tiradero —incluso de dinero—, que afecta la vida cotidiana en la ciudad.
¿En serio alguien de Ajolotitán pensó que los ciudadanos iban a tomar bien el anuncio, sobre todo con la mala fama de la policía, a la que ahora le dan más dientes para morder?
Si a la doña del Antiguo Ayuntamiento no le hacen la chamba sus ajolotes, al menos ella debería mirar sus propias encuestas, que señalan a los morenos en general —pero sobre a los policías de Tránsito— como unos mega corruptazos; ahora les da más armas.
Precisamente por esa fama, el sexenio pasado Omar Hamid García Harfuch decidió separar a los agrupamientos y delimitar las infracciones a los policías de Tránsito, identificados incluso por colores.
Está bien que Brugada aún alucine al Batman, pero por qué echar atrás la medida que tomó el exjefe policiaco de la capital y soltar la jauría de azul en contra de los ciudadanos. ¿En serio no sabe que su gobierno es considerado como altamente corrupto?
Por mucho que diga que esta medida sólo será para el Mundial, como si la fluidez vehicular en la CDMX beneficiara a EU, donde se llevaran los partidos, nadie se podría llamar sorprendido si más tarde sale con que su programa dio tan buenos resultados, que se quedará permanente.
Porque es obvio que los morenos necesitan toneladas de dinero sucio para la compra del voto en 2027, pues de otra forma pagarán por su mal gobierno.
Seguramente los capitalinos anotarán también esto en su libreta para cuando vayan a votar.
CENTAVITOS
Otros que igual andan enchilados son los dueños de los negocios de alcohol del Centro, a quienes les impidieron vender su elixir, a fin de que los asistentes a los Fan Fest de ese perímetro no se pudieran refaccionar con los tragos. Como si no conocieran a los mexicanos, que son capaces de llevar alcohol hasta en frascos de jarabe Ajolotius. Si los comerciantes ya andaban encabritados porque el plantón de la CNTE le causó pérdidas ni modo que les cayera en gracia la orden de bajar la cortina cuando más clientes habría… Por cierto, qué fácil para los ajolotitlas poner pantallas en todo Reforma para la gente, pero ojalá hubieran pensando que se necesitarían decenas de baños públicos, vigilancia y quién levantara el tiradero —toneladas de basura incluidas—, además de soportar el enojo de los vecinos, que amanecieron con sus puertas orinadas. Pero eso sí, ¡que vivan el populismo y el pato Merlín!
