Revienta José Carlos asamblea de Morena
Acosta no acaba de aceptar que Xochimilco cambió de manos y ahora le pertenece a la petista Circe Camacho.
Enojado porque no iba a estar en el presidium, el exalcalde de Xochimilco y actual encargado de la nómina del Gobierno de la CDMX, José Carlos Acosta, reventó lo que iba a ser una asamblea más de Morena, como parte de su estrategia de consolidación.
Acosta no acaba de aceptar que ese territorio cambió de manos y ahora le pertenece a la petista Circe Camacho, que, como máxima autoridad política en esa alcaldía, iba a encabezar el evento organizado por la dirigencia guinda.
Cuando el exalcalde se enteró de que él no sería el muñeco del pastel ordenó retirar toda la logística que se había dispuesto para la asamblea. En respuesta, Circe dijo a los organizadores que ella se hacía cargo de todo.
Pero los morenistas no aceptaron, pues Acosta amenazó con reventar el acto y que él no podía responsabilizarse de la seguridad de la alcaldesa, con quien no se dirige la palabra desde antes de la campaña, pues él tenía su propia candidata, que le rebotaron.
El berrinche de José Carlos dio al traste con la campaña de la dirigencia local, que encabeza Héctor Díaz-Polanco, y que se venía realizando en todas las alcaldías sin ningún problema, hasta que pasó éste.
Nadie entiende cómo es que, después de haber sido evaluado como uno de los peores alcaldes de la capital, donde sus gobernados lo percibían como corrupto, Clara Brugada le haya dado al exalcalde el control de la nómina de toda la burocracia en la ciudad.
A menos de que sea verdad lo que dice Acosta respecto a que la jefa de Gobierno le encargó hacer un bloque político —paralelo al partido— para controlar no sólo Xochimilco, sino también Tláhuac y Milpa Alta.
Las tres demarcaciones son gobernadas por gente que no apoyó a Clarita en la disputa interna con Omar Hamid García Harfuch por la candidatura al gobierno de la ciudad, donde, a pesar de ganar las encuestas, el Batman fue obligado a dejar que pasara el segundo lugar.
Amparado en la supuesta instrucción de armar el bloque brugadista del Sur-Oriente de la capital, José Carlos ha basificado a, cuando menos, 29 mil trabajadores, y nadie sabe en qué alcaldías.
Como no tiene que dar cuentas a nadie sobre el manejo de la nómina, los alcaldes no saben cuántos de sus trabajadores tienen base y desde cuándo.
El funcionario xochimilca es parte del círculo íntimo de Clarita, que, en su afán de colonizar las alcaldías, se ha rodeado de la gente más desprestigiada de Morena, que ya es mucho decir, pues la mayoría carga una fama de insufribles.
Para muestra, basta señalar que el dream team de Brugada lo integran César Cravioto, en Gobierno; Tomás Pliego, en Participación Ciudadana, y el propio Acosta al frente de Capital Humano.
Ése es el nivel de su equipo; nada que envidiar.
CENTAVITOS
Por primera vez en un aniversario de la Constitución Política no estarán representados los tres Poderes de la Unión, pues, por decisión presidencial, la Suprema Corte de Justicia no fue invitada al evento, donde sólo participarán el Ejecutivo y el Legislativo. En los momentos en que el país requiere de todos para enfrentar los embates del gobierno estadunidense, en lugar de decir que no invita a la ministra Norma Piña ni a ningún otro ministro porque le sacaron la lengua, la Presidenta tendría que incluir a todos. Porque no se puede descontar primero al Poder Judicial, a la oposición y a los críticos del gobierno, y después pedirles que se unan a ella para defender la nación. México no es de una sola persona; está más allá de sus gobiernos.
