A fin de enredar hasta donde sea posible el litigio por la presidencia del PRD de la CDMX, la diputada Nora Arias recurrió a Miguel Ángel Mancera para que la asesorara legalmente en su disputa por la posesión del partido.
Aunque el exjefe de Gobierno no lo opera directamente, sí le proporcionó a Arias la asesoría del abogado Rogelio Muñiz, experto en derecho electoral, quien fue su operador político para sacar la Constitución Política de la Ciudad de México en 2017.
Muñiz se desempeñó como secretario ejecutivo del grupo encargado de elaborar el proyecto de esa Constitución durante la gestión de Mancera. Es un experto en derecho electoral y temas constitucionales.
Y fue él quien le diseñó a Nora la estrategia jurídica a fin de quedarse con el PRD o, en su caso, lo destruyera para que no llegara a las elecciones de 2027. Armó un entramado para convertir el caso en un enredo judicial que permitiera a la diputada impugnar casi hasta el infinito.
Los perredistas acaban de denunciar una alianza de Nora con Arnulfo Cravioto —ahora se sabe que también con Mancera— para que, al no poder quedarse con el partido, la diputada lo dinamite, aunque con ello se lleve, incluso, a su propia gente.
Arnulfo y Arias abrieron con ello la caja de Pandora, pues la alianza con un enemigo de la 4T seguramente no hará feliz a nadie en Palacio.
Y hasta Mario Delgado, expresidente nacional de Morena, relató que en 2013, cuando era senador del PRD, el coordinador Miguel Barbosa llevó a Muñiz con la bancada para entregarles “la reforma política de Mancera”, que el grupo tenía que presentar.
Este abogado posee un perfil altamente especializado en derecho constitucional y electoral, y en el equipo de la diputada y del propio exgobernante aceptan que asesora a la defensa.
Está claro que la intervención de Arnulfo es para sacar raja y desde el amarillo organizar una asonada por la Gustavo A. Madero. Seguramente le dice al oído a su jefa que con Nora tendrían más control del PRD, pues si lo gana el equipo de Víctor Hugo Lobo, habrá problemas.
¿Pero cómo pasaría eso, si Lobo es de Morena y llegó como aliado de Claudia Sheinbaum? Lo que Cravioto no le dice a Clara es que él, junto con Martí Batres, meterían candidatos vestidos de amarillo en caso de que no entren por Morena.
Mientras tanto, que siga el dramón: “Si no es mío, no será de nadie”.
CENTAVITOS
Como balde de agua fría debieron caer en el Tribunal Electoral de la CDMX las palabras del ministro en retiro y asesor de la Presidencia de la República, Arturo Zaldívar, de que ningún mexicano, incluso con una orden de aprehensión, puede perder sus derechos políticos, e incluso hasta puede ser candidato presidencial, mientras no tenga sentencia. Esto porque el TECDMX exigió revisar la elegibilidad del Comité Estatal del PRD, nada más porque alguien dijo por ahí que sus integrantes tenían denuncias pendientes. La magistrada Patricia Jiménez dio por válida la impugnación basada en dichos periodísticos y sin juicio, orden de aprehensión y menos sentencia contra nadie. Qué daño hacen ese tipo de decisiones de los magistrados capitalinos a todo el sistema judicial electoral del país, a sólo unos cuantos días de que inicie el proceso electoral para las elecciones intermedias. Con esos criterios, se le tendrían que cancelar sus derechos políticos a Andrés Manuel López Beltrán —por ejemplo—, quien ha sido mencionado en infinidad de notas periodísticas como presunto jefe de los huachicoleros.
