Se le indigesta a la 4T el sur de la CDMX

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Una lucha soterrada comienza a crecer al interior de Morena por las alcaldías de la zona rural de la capital del país, donde viejos cacicazgos buscan regresar por sus fueros tras ser derrotados en las elecciones internas de 2024. 

Dos ejemplos muy claros son Milpa Alta y Xochimilco, donde los movimientos de quienes fueron sus respectivos alcaldes se activaron notoriamente en las últimas semanas; uno de ellos afectó al gobierno de Clara Brugada.

Para Milpa Alta se inscribió la exalcaldesa y actual diputada local Judith Venegas, una amiga cercana de Brugada. 

Para Xochimilco —aunque aún no dice esta boca es mía— quedó libre el exalcalde José Carlos Acosta, quien dejó la Subsecretaría de Capital Humano de la Ciudad de México.

Lo de Venegas estaba cantado, pues es enemiga del alcalde Octavio Rivero, quien la sustituyó en el cargo hace dos años, mientras que ella tomaba la curul que él dejó vacante en Donceles.

La cercanía entre Judith y la doñita del Antiguo Ayuntamiento se acrecentó durante la lucha entre Clara y Omar Hamid García Harfuch por la candidatura a la Jefatura de Gobierno; si bien la mayoría iba con el Batman, ella se mantuvo fiel a la exalcaldesa de Iztapalapa.

De ahí el cariño, mismo que no le tiene a Rivero, que, además, ha hecho un pésimo gobierno. Y aunque él quiere reelegirse, Venegas le apuesta a que su amiga Clara la respalde.

Lo mismo pasa con José Carlos en Xochimilco, quien aún no digiere que Circe Camacho lo haya desplazado de esa alcaldía y que, a pesar de haberla combatido desde adentro, ella le sigue comiendo el mandado.

Acosta también es amiguis de la doñita del Zócalo, ya que fue de los primeros en salir a respaldarla contra García Harfuch. Con todo y eso, no le alcanzó para imponer como su relevo a Erika Rosales, quien fue superada por Circe y tuvo que conformarse con una curul local.

La grilla de Morena por ambas alcaldías iba normal hasta que el 4 de octubre el exalcalde xochimilca salió de Capital Humano —área que controla toda la nómina del gobierno de la ciudad— y dos días después retomó su lugar como diputado federal.

Todo el mundo pensaba que Rosales seguiría siendo su carta para tratar de desplazar a Circe en 2027, pero el hecho de retomar su curul en San Lázaro arroja otra lectura: José Carlos quedó libre para aspirar a la alcaldía, ya que los diputados no tienen que renunciar a su cargo.

Para quienes les gusta la tenebra, Clara quiere tener dos cartas para enlistarlos como alcaldes y estar cubierta en eso de la paridad de género. Si Judith entra por Octavio, se tendría que abrir un lugar para un hombre en otra alcaldía.

Y, casualmente, José Carlos estaría habilitado para pelear Xochimilco, donde actualmente hay una mujer. Qué casualidad que en ambos casos estarían listos dos brugadistas.

Como quiera, se calienta la zona rural de la ciudad y habría que incluir Tlalpan y Tláhuac, donde los morenistas no cantan mal las rancheras.

CENTAVITOS

La diputada perredista Nora Arias debería aclarar, de una vez por todas, si quiere que su partido regrese las prerrogativas no ejercidas o si se las quiere quedar ella, porque impugnó la negativa del Instituto Electoral de la CDMX para que le dieran chance de ser otro ratito presidenta, mientras le resuelven sus impugnaciones, lo que incluiría que le den la lana. Ello a pesar de que la Sala Superior del Tribuna Federal Electoral ya la destituyó y la inhabilitó para el cargo. ¿Qué parte de que por ningún motivo será presienta no entiende?