Indagaban a Leonel antes de morir

El pasado martes 2 de febrero, Leonel Luna Estrada gestionó a través de sus abogados un amparo buscador para que fuera notificado en caso de que existiera cualquier denuncia penal en su contra. La decisión la tomó luego de que personas relacionadas con funcionarios ...

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

El pasado martes 2 de febrero, Leonel Luna Estrada gestionó a través de sus abogados un amparo buscador para que fuera notificado en caso de que existiera cualquier denuncia penal en su contra. La decisión la tomó luego de que personas relacionadas con funcionarios de la Contraloría General de la Ciudad de México le solicitaron dos millones de pesos, para que los expedientes que se estaban armando en esa dependencia no llegaran al Ministerio Público.

Averiguaciones hechas por su cuenta, revelaron que no era el único funcionario al que un grupo de abogados intentaba extorsionar, y que por alguna razón contaban con información confidencial sobre algunas investigaciones en marcha.

Compartió su preocupación con otros políticos y ahí se enteró de la existencia de un grupo de abogados, probablemente coludidos con empleados públicos, que buscan extorsionar a políticos, sobre todo de oposición, ofreciendo sus buenos oficios a cambio de dinero. Ni Leonel ni sus colegas con los que compartió la información cayeron en la trampa, aunque no se sabe a ciencia cierta si algún otro fue desplumado.

Tras el amparo buscador, las autoridades judiciales le informaron que no se tenía registrada ninguna denuncia penal en su contra, aunque eso no quería decir que no se le estuviera armando algún caso. Antes de morir trágicamente, en un accidente de automóvil la madrugada del pasado 14 de marzo, Luna estaba enterado que no había una ni dos carpetas sobre él, ¡sino cuatro!, pero que estaban en proceso de integración. Es decir, que aún no se habían traducido a denuncias judiciales, aunque no le quedaba ninguna duda de que serían llevadas ante el Ministerio Público, antes de que concluyera el actual proceso electoral.

Se había enterado del contenido de las carpetas, y junto con sus abogados estaba elaborando ya una estrategia de defensa, con la que confiaba librar las acusaciones. Aunque, por supuesto, sabía que tendría que enfrentar los embates gubernamentales a través de la Fiscalía de la CDMX.

El desaparecido político se había convertido en un objetivo prioritario del gobierno capitalino, pues era una pieza clave para el articulado de la alianza del PRI, PAN y PRD, que integran la fuerza opositora a la 4-T en la capital.

Si el gobierno lograba asestar un golpe jurídico a Luna, le daría un golpe político a la oposición, sobre todo al PAN, partido al que, por alguna razón, Claudia Sheinbaum odia por sobre todos, incluso por encima del PRD.

El trágico final del dos veces delegado en Álvaro Obregón dejó en el aire las denuncias y, lejos de poder exhibirlo como un político de dudosa honestidad, el gobierno tuvo que enfrentar las dudas sobre el sospechoso accidente en el que perdió la vida. Aunque Leonel ya no está y no se podrá saber cómo le hubiera ido ante el embate judicial, los ataques de este tipo en contra de los líderes de la oposición no cesan, pues Claudia decidió judicializar la elección y utilizar todo el poder de su gobierno para atacar.

  •  CENTAVITOS

Como en los viejos de cuando eran compañeros en el PRD y ambos buscaban la candidatura a la entonces delegación Venustiano Carranza, Rocío Barrera y Julio César El Nenuco Moreno reeditan la historia. Sólo que Barrera es hoy candidata de la alianza Va por México y El Nenuco es la flamante adquisición de Morena. Pero el haber cambiado de partido no hizo que Julito olvidara sus mañas de siempre: enviar a sus esbirros a amedrentar al equipo de campaña de Rocío y destruir su propaganda. Misma receta; diferentes trincheras.

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