Claudia dejó vivir a Somos México

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

La orden inicial de Palacio al INE era tajante: bajo ninguna circunstancia Somos México podía obtener su registro como partido político, así hubiera cubierto todos los requisitos que marca la ley electoral.

En Morena no querían tener como enemigos a personajes que los conocen al derecho y al revés, por lo que era mejor dejarlos fuera, a fin de que no pudieran incomodarlos en las elecciones venideras.

Incluso en Somos México ellos estaban seguros que el INE los batearía, pues a pesar de haber cumplido con lo que les fue solicitado, las señales eran claras en el sentido de que les harían una chicanada para dejarlos fuera de la contienda.

Por el contrario, todos apostaban que quien sí obtendría registro sería la agrupación Que Siga la Democracia, que impulsaban oficialmente la vicecoordinadora de Morena en San Lázaro, Gabriela Jiménez, y su esposo Edgar Garza.

No iban solos, por supuesto, detrás de ellos estaba Mario Delgado, secretario de Educación, quien había convencido a la Presidenta de formar un partido con los moderados de Morena, a fin de no depender de las amarguras de los radicales guindas; le dieron luz verde.

Mario tomó como base la asociación Para que Siga la Democracia, formada para promover la parodia de desafuero de Andrés Manuel López Obrador. Habló con gobernadores, alcaldes y diputados para formar un nuevo partido aliado del oficialismo.

En ésas estaban, cuando a Palacio llegó una encuesta que medía cómo estaban las aguas rumbo a 2027. Cuál sería la sorpresa que la propuesta de Delgado tenía una nada despreciable cifra de 16% de aceptación, lo que de inmediato encendió las alertas.

Y es que, de darle vida, le quitaría votos a Morena, pues a fin de cuentas serían lo mismo, aunque  más moderados.

Vino el cambio de señales y se decidió negarle el registro y, en cambio, otorgárselo a Somos México, para que le peleara los votos al PAN, pues habían nacido de la llamada Marea Rosa, que aglutinó a ciudadanos inconformes con la 4T.

Decisión perversa que funcionaría en dos vías: hacer pasar al partido encabezado por Guadalupe Acosta como esquirol de Morena —aunque obviamente no lo son—, y de paso quitarse de encima a quienes lo integran, que les son incómodos.

Ahora el problema será que Somos México encuentre una fórmula para ganar posiciones, sin que los votantes consideren que le hacen la chamba a la 4T, al dividir el voto opositor.

Y el PAN, además de enfrentar a Morena y sus aliados, tendrá que cuidarse las espaldas para que los magenta no les hagan un hueco en las urnas.

Habrá que reconocer la perversa jugada que les recetaron desde Palacio.

CENTAVITOS

Y hablando de jugadas, interesante que la dirigencia del PRD capitalino haya convocado a sus diputados a una plenaria para analizar la agenda legislativa del siguiente periodo ordinario, como es costumbre en todas las bancadas. Obvio que Nora Arias, coordinadora en Donceles, no atenderá el llamado, pues mantiene una disputa con la actual dirigencia, después de que la Sala Superior del TEPJF la desconociera como presidenta. El tema es que, al no asistir,  estaría violando los estatutos del partido, que podría pedir su destitución como coordinadora, pues es una facultad de la dirigencia; habrá que esperar la siguiente jugada… Quien quedaría entre la espada y la pared sería Pablo Trejo, que si bien es diputado por Morena, al inicio de la legislatura fue enviado al PRD para formar la bancada amarilla. A llenar el vaso de palomitas…