Entre poetas…

Circula una carta que saluda al EZLN y que habría remitido el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

Enrique Aranda

Enrique Aranda

De naturaleza política

Luego que de pié aplaudieron las palabras y el abrazo al presidente Enrique Peña Nieto con que Javier Sicilia concluyó su intervención durante el evento en que se formalizó la promulgación de la nueva Ley Federal de Víctimas, no pocos entre los muchos priistas y encumbrados integrantes del nuevo gobierno presentes en el evento deben estarse preguntando hoy si su actitud entonces no excedió, y con mucho, lo “políticamente correcto”.

Esto, en virtud de la amplia difusión que entre funcionarios del nuevo gobierno está teniendo la misiva que, sin firma pero con todo su estilo, habría remitido el poeta líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, al resucitadopoeta también— Sebastián Guillén Vicente, el irrisorio Sub Marcos y los suyos, para enviarles “un saludo fraterno por sus 29 años como EZLN y 19 de su aparición pública”, además de agradecerles “la solidaridad que brindaron —al Movimiento para la Paz con Justicia y Dignidad, se entiende— el 7 de mayo de 2011 cuando, haciendo suyo el grito de ¡Estamos hasta la madre!, salieron a marchar en silencio para exigir alto a la guerra y justicia para las víctimas”.

Tres frases encabezan la carta: “Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro”; “Nuestra lucha es por la justicia y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos” y, por si algo faltara, “Nuestra lucha es por la paz y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción”. Y todo, con fecha 3 de enero de 2012 (así, con error en el año); es decir, 34 días después de la asunción de Peña Nieto y siete, exactos, antes de asistir al Alcázar del Castillo de Chapultepec a reconocer al priista por “cumplir su palabra”.

Dice más la misiva: “hemos asumido la lucha en el terreno de lo simbólico… sin embargo, el sistema ensordecedor —en el que clase política y crimen organizado sacian su ambición de poder y riqueza imponiendo una economía criminal— ha impedido entender la gravedad de la situación en la que estamos sumergidos…”. Esta nueva cara de la guerra no es más que la extensión de la larga noche de los 500 años, “aquella que la dictadura del partido de Estado —¿El PRI, durante más de siete décadas?— se encargó de revestir con el paramilitarismo y la represión a los pueblos y movimiento sociales”.

¿Conocían los órganos de inteligencia del nuevo régimen la misiva? ¿Identifican la misma como parte del proceso de reactivación del alicaído y desprestigiado EZLN? y, ¿lo sucedido en el Alcázar fue planeado o simple coincidencia?

Son preguntas, conste, que se hacen algunos de quienes, hoy, carecen de sonrisa…

Asteriscos

* Mañana, en el Instituto Federal Electoral y, presumiblemente, ante el pleno de los consejeros, la dirigencia de Plan para la Concertación Mexicana, AC que coordina René Bolio y promueve Manuel Espino, formalizará su solicitud para convertirse en partido político.

Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.

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