Dos visiones antagónicas que debieran ser complementarias

- Sería muy valioso que, como autoridades de distinto origen partidista, las secretarías de Turismo federal y del DF trabajaran conjuntamente.

La semana pasada Alejandro Rojas, secretario de Turismo de la Ciudad de México, envió a Gloria Guevara, la titular de Turismo federal, una carta para manifestarle su desacuerdo sobre la forma en que se organizó el primer Tianguis México.

Y aunque felicita a los destinos ganadores, también critica el hecho de que haya quedado fuera la capital del país.

En ella hay aspectos que vale la pena tomar en cuenta, aunque hay otros en los que su visión está afectada por un problema de origen.

El aspecto en que resulta difícil coincidir con Rojas radica en que pretenda cambiar una decisión que tomó Guevara con base en sus facultades y atribuciones, como fue volver al Tianguis itinerante, y que después obtuvo el respaldo de la industria turística en México.

En ese sentido, la propuesta de Rojas, que se resume en mantener el Tianguis en Acapulco, instaurar eventos itinerantes temáticos y respaldar a la Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA), va más allá de su trabajo como titular de Turismo de la capital del país.

Claro que disentir enriquece el análisis y en la misma carta existen varias propuestas cuya implementación contribuiría a impulsar el desarrollo de la actividad turística.

El primero de esos aspectos es que el gobierno federal no le debe escatimar el apoyo a la FITA, como la principal feria de turismo del país, y que muy pronto podría ser la mayor de América Latina.

Además ese evento debe consolidarse en la capital, como sucede con las otras grandes ferias del mundo, con base en el hecho de que ningún otro destino le puede competir en el terreno de la competitividad y la infraestructura.

El segundo es que urge reponer un instrumento de medición confiable “para conocer el porcentaje de ocupación hotelera con certeza, oportunidad y confiabilidad”.

Algo con lo que ya contaba la Sectur y que no ha

podido ser repuesto por el equipo que actualmente conduce esa dependencia.

Uno más es que Guevara “encabece las gestiones para que se abran los cielos a las líneas aéreas que quieren volar a México, particularmente Aeroflot, Japan Airlines, Air India, Emirates Airlines y Malasya Airlines, así como aumentar el número de aerolíneas que operen las rutas con ciudades estadunidenses, y que en el caso del DF permite únicamente a dos empresas designadas”.

Este último aspecto está englobado en las medidas de alto impacto del Acuerdo Nacional por el Turismo y, ciertamente, no registra mayor avance.

Al menos esos tres puntos parecen irrefutables y sería muy valioso que, como autoridades que colaboran con gobiernos de distinto origen partidista, e incluso con posiciones antagónicas, llegaran a trabajar conjuntamente impulsando actividades que favorecen al país, como evidentemente es el turismo.

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