Amoralidad, que no inmoralidad
La Fed, dispuesta a cambiar de postura. Es cuestión de flexibilidad y pragmatismo. El presidente de la Fed, Ben Bernanke...
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, en una comparecencia ante el comité de finanzas del Senado de su país dejó ver claramente la posibilidad de instrumentar otro paquete de apoyo de su país. Supongo que esta postura cobra fuerza después de los 18 mil empleos que se crearon en Estados Unidos durante el mes de junio pasado. El cambio de humor de los mercados fue notorio, pero no exagerado. Y es que el miedo no anda en burro, como solemos decir por estas tierras nuestras.
Con horas de diferencia, la empresa calificadora de deuda Moody’s hizo saber que podía poner a la deuda soberana estadunidense en revisión toda vez que existe una probabilidad —aunque pequeña— que no se llegue a un acuerdo en cuanto al límite de endeudamiento del gobierno de EU, lo que supondría una condición de default de ese país, lo que como he escrito en este espacio, abriría la puerta para una situación caótica en los mercados financieros globales, que haría compañía a la crítica situación de la deuda europea.
China reportó un crecimiento de 9.5% anual en el segundo trimestre de este año (el sector industrial creció 15.1%), lo que habla de varias cosas: la demanda global no se ha desacelerado, al menos no a situaciones de pánico (considerando que China es uno de los motores importantes del crecimiento del planeta); que es muy probable que entonces China continúe aumentando su tasa de interés para contener a la inflación que como sabemos en junio pasado fue de 6.4%, la mayor tasa de crecimiento de los precios en tres años, en ese país, con los alimentos subiendo 14%, independientemente de los “claroscuros” de la información económica de aquel país; asimismo, que el temor que se ha venido creando, por lo que pudiera devenir en un “aterrizaje duro” de la economía china, se amortiguan, por lo pronto.
Todo lo anterior puso momentáneamente en un segundo plano a los temas de la deuda europea, que para fines prácticos siguen en el mismo estatus, a juzgar por los niveles de las tasas de interés de los países que están en la mira de los mercados (los famosos “PIIGS”) que siguen a niveles muy elevados históricamente, en tanto que no se llega a un acuerdo para el manejo general de las deudas de la región. El problema es financiero, económico, social y político. ¡Vaya paquete!
Respecto de la declaración del Sr, Bernanke, pienso que está fundamentada en la capacidad de acción de la Fed y en su pragmatismo, aunque saben que están actuando en los límites de la política monetaria, como señaló Richard Fisher. El presidente de la Fed de Dallas (a quien tuve el gusto de entrevistar y publicar esa conversación en estas páginas hace algún tiempo). Pero pienso que la Fed sabe que es el recurso que la economía estadunidense puede usar hoy —me refiero a la política monetaria— para mantenerse a flote y que si leen (como creo que lo están haciendo) riesgos de una contracción mayor y de los riesgos de una situación deflacionaria, pondrán en práctica la herramienta que disponen: otro Quantitative Easing. En el pasado reciente escribí que esta política aparentemente no estaba siendo considerada por la Fed y que aparentemente se mantendría en una especie de “QE 2.5”, es decir, con tasas cercanas a 0% y reinvirtiendo en títulos de deuda los fondos que recibirá de las amortizaciones de los activos que de este tipo ha comprado en el pasado como consecuencia del “QE 2”.
Sí, pero no contaban con que la economía mostrara tan pobres signos de reacción, fundamentalmente en el empleo, ni que se endurecieran las negociaciones del endeudamiento del gobierno, ni que una calificadora amenazara con poner en revisión su deuda, ni que en la orilla de enfrente estén vueltos locos con sus finanzas públicas y su endeudamiento, etc.
Así las cosas y pensando en los mercados y en los que estamos invirtiendo en ellos en la proporción que sea, bienvenida la posición de la Fed, el crecimiento chino, los esfuerzos europeos por resolver sus temas financieros y todo lo que abra una ventana para que los precios suban y se pueda vender a mejores precios. Alguien dirá que soy cínico y quizá lo sea, pero algo que he aprendido en estos tiempos de participar en los mercados, es que esto es cuestión de amoralidad, que no de inmoralidad. Suerte.
