Contención de inflación con subsidio a gasolinas
- Hay cuatro riesgos detectados en la economía mexicana.
En la pasada reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, se definieron cuatro riesgos globales con los que tiene que lidiar la economía mexicana y, por ende, la acción política del gobierno de Felipe Calderón.
1) El flujo de capitales que se ha incrementado en 25 mil millones de dólares sólo en activos financieros, 2) la inflación importada vía aumento en precios de productos básicos (semillas), materias primas y precios de energía; 3) el letargo de la economía estadunidense por su incierta situación fiscal y financiera, y 4) la rapidez con la que en Estados Unidos, la Fed acomode la liquidez excedente. Todos los riesgos tienen un común denominador: las tasas de interés en México.
Si aumentan, atraen más capitales, se aprecia más el peso, se reduce el ritmo de expansión impulsado por el crédito y la receta de restricción no ayuda a impulsar la actividad económica. Así, la opción a la vista es distraer parte de los ingresos extraordinarios para subsidiar el combustible, con todo y que es el subsidio más ineficiente ambientalmente y regresivo socialmente porque se apoya fundamentalmente a los más ricos.
Lo interesante de la crisis que ha pasado, y sus secuelas, es que todo el mundo se ha vuelto bien pragmático, desde las autoridades financieras mexicanas encabezadas por el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, hasta el Fondo Monetario Internacional, que dirige Dominique Strauss-Kahn, el mismo que ha aprendido a no ser más papista que el Papa.
La sabia conseja del organismo es No one-size-fits-all (ninguna política es adecuada para todo), lo que implica que cada país es soberano para decidir la mezcla de políticas que puedan ejecutarse para contener con los riesgos globales e internos, ortodoxas o heterodoxas, dependiendo de las circunstancias de cada nación, incluyendo el estado en que se encuentre la economía doméstica.
Y mire. Justo la próxima semana, el martes 3 de mayo, estará en México el director para el Hemisferio Occidental del FMI, el chileno Nicolás Eyzaguirre, para encabezar la presentación del informe regional para América Latina y el Caribe del FMI, y el que se haya realizado en nuestro país es una buena coyuntura dado que el diagnóstico es relativamente bueno y, evidentemente, de todas las acciones tomadas por el gobierno mexicano tal vez la menos ortodoxa es el subsidio a la gasolina, porque el pragmatismo global no la cuestiona y tampoco la aconseja. ¡Qué tal!
Dudo que algún político —legislador o gobernador—(¡vamos!, ni el Peje) tome la palestra para cuestionar la canalización de 110 mil millones de pesos, casi uno por ciento del PIB en subsidios estimados y declarados por el secretario Cordero, pero nadie puede dejar de destacar que tener “una de las gasolinas más baratas del mundo con todo y desliz”, nos cuesta a los mexicanos (no a los políticos) entre siete mil millones de pesos y nueve mil millones de pesos mensuales, política que evita que se ahorre en el uso del combustible o se le sustituya en México, pero que aun en el caso de la inflación, puede contener sus efectos temporalmente, pero no los neutraliza, porque todo se transporta y México importa muchos productos.
Es de esperarse que en la minuta de política monetaria que emitirá el Banco de México el próximo 29 de abril, el tema se ponga sobre la mesa. Considere que al cierre de marzo se estará reportando esta misma semana que llevamos algo así como 27 mil millones de pesos de ingresos extraordinarios quemados para contener la inflación, en lugar de aplicados en investigación y desarrollo para ¡sembrar y usar jatrofa como biocombustible! Y júntele hasta más de 100 mil millones a los precios actuales de los futuros de la gasolina.
Por el contenido de la última minuta de política monetaria, la Junta de Gobierno que encabeza Agustín Carstens, sabe que el impacto de una mayor volatilidad en los precios internacionales del crudo se ha atenuado en México “por la política de desliz para los precios internos de las gasolinas, el gas licuado y las tarifas eléctricas ordinarias”, empero, también sabe que esta política gubernamental no aísla del todo los precios internos de las presiones internacionales y tiene un costo fiscal que tarde o temprano se ajustará, como ocurrió en 2008, dos días antes de Navidad con el aumento del desliz. ¿Duda que suceda? ¡Bueno!, ya habrán pasado las elecciones del Estado de México.
De Fondos a Fondo
Y para que el diputado Francisco Rojas, coordinador de la fracción priista, siga haciendo muinas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio resolución aprobatoria, tras la revisión que realizó el ministro instructor Guillermo Ortiz Mayagoitia, y que negó por improcedente a Jorge Carlos Ramírez, el presidente de la Mesa Directiva, la enésima controversia constitucional planteada para detener la licitación internacional de los contratos de servicios para campos maduros de Petróleos Mexicanos, que dirige Juan José Suárez Coppel.
