¿Aquí, quién toma en cuenta los mensajes que de la crisis envía el FMI?

- Si nos atenemos al texto de dicho mensaje, creo que el Fondo fue injusto con nuestro secretario.

No terminaba el Fondo Monetario Internacional (FMI) de publicar los documentos relativos a la reunión de primavera que lleva a cabo cada año por estas fechas, cuando ya veíamos aquí los efectos de pasarse por el Arco del Triunfo el llamado de su director gerente a no caer en “la complacencia” pues aún no hemos salido de la reciente crisis.

Los que leyeron aquellos documentos junto con la transcripción de la conferencia de prensa ofrecida por el director gerente del Fondo y su “First Deputy Manager”, John Lipsky, estarán de acuerdo conmigo en el juicio anterior: mientras allá se pide evitar caer en la complacencia —que para nosotros sería sinónimo de triunfalismo— aquí nos dedicamos a lo contrario. 

En la conferencia de prensa del jueves 14, el señor Dominique Strauss-Kahn señaló: “The main point for me this morning is that we must be aware of complacency.” (“El punto principal para mí esta mañana es que debemos tener cuidado con la complacencia”); más adelante abundó en los argumentos que refuerzan su posición en el sentido de que la recuperación no es la deseada, que persisten altas tasas de desempleo y se ven signos alarmantes de calentamiento de algunas economías emergentes. También, dijo, se advierte ya un incremento de la pobreza en algunos países por la elevación de los precios de los granos y los alimentos.

Frente a este panorama no muy luminoso pero objetivo, Hacienda da a conocer el mensaje del secretario en la conferencia de prensa que ofreció en Washington donde, en cinco líneas y por no dejar, dijo: En el Comité del Fondo Monetario hablamos de las perspectivas de la economía global, las tendencias de la consolidación de la recuperación económica, de los factores que la afectan, como son el aumento de los precios de los productos básicos, la situación de la deuda soberana de algunos países en la periferia de la zona euro, así como la persistencia de desequilibrios externos.”

El resto de su mensaje, paja y autoelogios: nos reunimos, analizamos, discutimos, informamos, presentamos, participamos, revisamos y comentamos.

Algo similar se escuchó en varias entrevistas radiofónicas donde, como suelen decir los beisbolistas, cuatro “expertos analistas” en papel de lanzadores, le mandaron al plato puras “bobitas” para que sacara la bola del cuadro.

Si nos atenemos al texto de dicho mensaje, creo que el Fondo fue injusto con nuestro secretario; en su página sólo menciona las intervenciones —en el Comité Internacional Monetario y Financiero del Consejo de Gobernadores del FMI— de funcionarios de países segundones y en problemas como Japón, Italia, Estados Unidos, Chile, Suiza, República Popular China, Alemania, Etiopía, Argelia y Canadá

Este trato es injusto, pues como respondió nuestro secretario a uno de los conductores que lo entrevistó, México “tiene una peculiaridad, es la única economía emergente en este momento, de las economías potentes que están generando empleo, que están generando desarrollo, que no tiene problemas inflacionarios.”

¡Nada, pescadito! La explicación entonces del ninguneo, no puede ser otra que la intervención de El Nureyev o de El Gallo Azul.

Por último, ¿dónde quedó el llamado de Strauss-Kahn a evitar la complacencia? (¿Quién es ese señor para decirnos qué hacer, y cómo hacerlo?) 

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