¿A qué edad?

Cada niño es diferente, por sus intereses, habilidades y ritmo de desarrollo.

Es importante que los pequeños aprendan a distinguir el valor de cada billete y moneda.

Parte I de III

Una de las dudas más grandes de los padres, en lo que a educación financiera se refiere, es a qué edad hay que empezar a enseñarles a los hijos ciertas habilidades. Así es que en honor al “mes del niño” (que espero pueda ser, en vez, el mes de la educación financiera infantil) he aquí una guía rápida y concisa, en tres partes por cuestión de espacio, la que desgloso las habilidades financieras que los niños tienen que aprender a cada edad.

Mucho ojo: Cada niño es diferente, por sus intereses, habilidades y ritmo de desarrollo. Más que buscar “palomear” esta lista de actividades a la edad marcada, busca que tu hijo esté bien preparado para entenderlas. Incluso entre hermanos el ritmo de aprendizaje financiero es diferente.

Tres a cinco años

—Aprender el valor de cada billete y moneda y cuál de ellos es mayor o menor (este billete es de 20 pesos y este es de 200, el de 200 es más que el de 20).

—Saber cuál es el origen del dinero. Establecer una relación directa entre papá y/o mamá que trabajan y que, por lo tanto, la familia tenga dinero para gastar.

—A esta edad es ideal que tus hijos sean “pasajeros” en tus actividades financieras; que te acompañen y vean la dinámica del banco, el supermercado, el cajero automático…

—Dialogar constantemente con ellos para que distingan entre la verdad y la “mentira” de los anuncios de televisión y de otros medios publicitarios.

—Rompe el pensamiento mágico… poco a poco. Es maravilloso creer en Santaclós, los Reyes Magos y el ratón de los dientes (así como que el dinero crece en los árboles), pero estas fantasías tienen que ser sustituidas paulatinamente por la realidad: es el dinero que ganamos el que permite comprar estas cosas y ese dinero tiene un límite que no está sujeto a si te portas bien o mal, sino a la cantidad que podemos/queremos gastar.

Seis a ocho años

—Empezar a recibir una cantidad semanal con la condición de que una parte debe ser ahorrada, otras gastada y destinada a fines benéficos (ve el recuadro siguiente para más consejos sobre cómo hacerlo correctamente).

—Aprender a dar donativos: una parte de su semana debe ahorrarse y destinarse a compartir con instituciones de beneficencia.

—Abrir su primera cuenta de banco en la que cada quincena o cada mes depositen sus ahorros. Tan pronto como puedan hacerlo deben ellos mismos hacer el depósito y leer, mes a mes, su estado de cuenta en donde tú debes hacer especial énfasis en los intereses ganados.

—Empezar a hacer transacciones solos: si salen a tomar un helado o van de compras, por ejemplo, que ellos pidan la cuenta, la revisen, la paguen (aun cuando tú les des el dinero) y reciban correctamente el cambio.

—Ésta también es una buena edad para empezar a distinguir entre necesidades y necedades (una habilidad que muchos adultos no tenemos). Cada vez que tu hijo te pida que quiere algo pregúntale si es algo que realmente va a hacer una diferencia o es un simple capricho. Aun cuando al principio te contesten que tooooodo es necesario, la constante pregunta les hará empezar a formar una opinión más crítica.

—Enfatizar que aun cuando hay cosas que se pueden comprar (porque el dinero alcanza) no forzosamente son cosas que se deben comprar (porque no son apropiadas, porque realmente no se necesitan, porque no son compatibles con los valores de la familia…).

Continuaremos la próxima semana con la educación financiera a partir de los nueve años.

*Especialista en finanzas personales

Doktor Dinero

adina@doktordinero.com/

www.doktordinero.com

En Twitter: @caymill

Temas: