2011, Año Interamericano de la Cultura

La decisión expresada por la OEA llama a colocar la cultura en un lugar de primer orden en la agenda de la región americana.

La declaración de 2011 como Año Interamericano de la Cultura (AIC) por la Organización de Estados Americanos (OEA) presenta un desafío para la comunidad de pueblos, países, naciones y comunidades que integran la región hemisférica.

La decisión expresada por la OEA llama a colocar la cultura en un lugar de primer orden en la agenda para la construcción y la integración de la región americana.

En una región que concentra cerca del doce por ciento de los habitantes del planeta y en la que los idiomas que más se utilizan son el español, el inglés, el portugués y el francés, cuando se da lugar a la coexistencia de cientos de lenguas originarias, el reto no radica sólo en el reconocimiento de la diversidad de las lenguas. Los desafíos están en la construcción de los espacios y medios para el intercambio, la comunicación y la interconexión, la solidaridad y la cooperación regional.

Entre los compromisos regionales, se han incluido la promoción del diálogo intercultural y el respeto por la diversidad cultural para alentar el entendimiento mutuo, con el objetivo de contribuir a solucionar los conflictos, la discriminación y los obstáculos a oportunidades que permitan un desarrollo sustentable en la región.

La sola inclusión de la cultura en la agenda interamericana representa un reto para las políticas nacionales y regionales, pero también un soporte a las estrategias globales que se diseñan en función del rescate, conservación y desarrollo del patrimonio mundial.

Pensar en el fomento de la cultura interamericana representa retos para el interior y el exterior, justo cuando la crisis económica y financiera internacional hace que disminuyan los recursos efectivos para su desarrollo, dando oportunidad para el debate que sustenta la necesidad de reconocer el aporte de la cultura en todos los espacios de la vida humana.

Con esta celebración, la región cuenta con un recurso que permitirá dar paso a las nuevas expresiones de la cultura de esta generación global, a la que aluden los analistas alemanes Ulrich Beck y Elisabeth Beck-Gernsheim en su libro Generación global.

Las comunidades de la región y del resto del mundo plantean la urgente necesidad de transformar los patrones culturales con los que la humanidad ha venido operando e insisten en la necesidad de integrar nuevos valores en el comportamiento de nuestras sociedades.

Temas como la forma en que se abordan los conflictos, la violencia, la destrucción del patrimonio y las nuevas formas de relación con el medio ambiente se proponen como contenidos para las políticas públicas, los medios de comunicación, la educación, la ciencia y la cultura. Se trata de la construcción del futuro con el que se espera contar, con el apoyo de las estrategias referidas a la cultura, con un soporte interamericano.

Los espacios de comunicación, educación y arte de hoy pueden desempeñar un papel muy importante en garantizar el paso para alcanzar los niveles culturales que la región requiere. Un aporte específico podría ser la creación de la cátedra sobre la cultura interamericana y el acceso al inglés, español, portugués y francés en las instituciones educativas.

La riqueza del patrimonio cultural en Las Américas, del que son depositarios los habitantes de la región, es innegable y ampliamente reconocido.

El reto está en que la cultura interamericana tenga la fuerza para representar una región que, por el momento, como tal, no se encuentra tan presente porque la atención se encuentra fijada en aquellos lugares donde los conflictos y las guerras que acontecen en sus territorios aparecen en el primer plano de la atención internacional.

*Profesora de la Escuela

de Relaciones Internacionales, Universidad Anáhuac

México Norte.

forointernacional@anahuac.mx

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