Mucha información, de diferente tipo e importancia
Me preocupa la posición financiera y fiscal de Estados Unidos.
Aislar los elementos y revisarlos facilita la comprensión de lo que ocurre.
Muchos y variados tema aparecieron ayer, todos importantes lo que hace interesante a la mezcla y sus efectos en los mercados. Todos bajaron y razones no faltan, es más hasta diría que sobran. Sin embargo yo me pregunto si todas las razones tienen igual peso y si sus efectos son pasajeros o duraderos. Y a quién y cómo le afectan. Supimos desde el lunes por la noche de la decisión de Japón de elevar el riesgo nuclear que sufre ese país al máximo nivel (el 7; estaban en 5) de la escala Agencia Internacional de Energía Atómica, poniéndolo a la par del riesgo —y sus posibles consecuencias— que se alcanzó cuando el desastre nuclear de Chernobyl, si bien se ha dado la discusión sobre si esta decisión es correcta o no, ya que aparentemente el riesgo de contaminación dado el material radioactivo que se generó fuera de control en las plantas japonesas es muy menor a lo que ocurrió en la planta de la entonces Unión Soviética.
Más allá del riesgo directo de un accidente nuclear, todo mundo pone los ojos en las consecuencias económicas, a partir del abasto de energía y la ruptura de las cadenas de producción, así como los efectos que en la parte fiscal se produzcan como consecuencia de las necesidades financieras de un desastre de las proporciones del que hoy tiene Japón. Este primer elemento de información es grave y riesgoso, no pienso que sea de efectos permanentes, aunque en el corto plazo nos ha preocupado a todos –de varias maneras— y no se reparará pronto; pero no es eterno.
De manera más directa los mercados reaccionaron a una postura de la correduría Goldman Sachs (GS) en el sentido de tomar utilidades en los mercados de materias primas tales como el petróleo, el cobre, la soya, el algodón y el platino. Sus razones tendrá para opinar abiertamente de esta manera, pero dado su tamaño —es el principal operador de commodities, por el nivel de ingresos que tal operación le reporta a la firma— el impacto es amplio y afecta a tales mercancías y a todas las otras, acciones incluidas, quizá porque en la mente colectiva se produce la idea de si alguien del tamaño de GS decide vender es porque las cosas no han de ir del todo bien.
Personalmente pienso que si GS quiere vender, y lo está recomendando, es porque efectivamente hay mucho por ganar en este terreno y además, porque si hay una baja interesante, pues quizá pueda rehacer sus posiciones a precios más cómodos. Puede ser una buena táctica: haber vendido antes (seguramente algo así hizo), recomendar vender, esperar los efectos en el mercado y recomprar lo vendido a precios menores. Falta ver si funciona como digo, lo que no deja de tener riesgo, dado el escenario del petróleo: oferta inestable (aunque la OPEP salga al rescate) y demanda creciente dado el crecimiento de la economía global que sin ser una maravilla, es constante. Este es el caso de algo de no mucha importancia, pero sí de alto impacto.
Algo a lo que le doy poco peso es a la observación que alguien me hizo sobre los resultados trimestrales de Alcoa, la empresa productora de aluminio, que no agradaron del todo al mercado, por su nivel de ventas. Alcoa tradicionalmente es el primer reporte de la temporada, pero me parece que es prematuro extrapolar lo que le pase a esta empresa. En este aspecto falta un buen tramo por recorrer en las próximas semanas, en Estados Unidos, en México y en todos lados. No le hago mucho caso.
Algo que sí me preocupa y lo he comentado varias veces en este espacio, es la posición financiera y fiscal de Estados Unidos. Más allá de lo que haya dicho el que escribe, ayer tuve oportunidad de presenciar y después volver a ver y leer el Monitor Fiscal del FMI, reporte que enfatiza la forma en que la situación fiscal y de endeudamiento de la economía más grande del mundo se ha venido deteriorando respecto de sí misma y de otras, así de cómo continuará en esa ruta, a menos que lleve a cabo un ajuste fiscal que no tiene precedentes. Esto obviamente apoya la idea que he comentado de la pérdida de credibilidad de la deuda estadunidense y por tanto, la amenaza subyacente de un alza de la tasa de interés, considerando las necesidades financieras de todos los demás. Esto si dura y es de alto impacto, quizá no inmediato. Suerte.
