Cochinero azul…
Mariana Gómez del Campo y Jorge Romero se beneficiaron de la manipulación de un padrón inflado.

Enrique Aranda
De naturaleza política
Desde 2009, militantes activos de Acción Nacional en la delegación Benito Juárez, denunciaron la fraudulenta inscripción “de activistas a sueldo traídos de Ecatepec, Nezahualcóyotl y otros enclaves, y de ambulantes afines a la lideresa Alejandra Barrios…” en el padrón de miembros de la capitalina demarcación, con la mal disimulada intención de hacerles votar a favor de liderazgos afines a la dirigencia regional que presidía Mariana Gómez del Campo.
Nadie entonces, hizo caso del reclamo. Menos, obvio, quienes de la mano de la Primera prima de la República —el ex diputado Jorge Romero antes que ninguno— se beneficiaron de la manipulación de un padrón inflado por decenas, cientos de supuestos miembros —los Chokotorros les llaman— cuya existencia fue nuevamente denunciada, y exhibida en los últimos días con pruebas notariales, en el marco de la elección de una nueva dirigencia en esa delegación… aunque, como hace dos años, nadie tampoco hizo nada: ni el Comité Regional cuya cúpula prefirió “ignorar el asunto…” ni el CEN donde, primero, el presidente Madero decidió cancelar la asamblea electoral “hasta depurar el padrón…” y, 24 horas después, revocó lo ordenado por él mismo… tras reunirse en privado con Jorge y Marianita.Entre el miércoles último y ayer sábado, efectivamente, quedó claro cómo el actuar de los (¿nuevos?) liderazgos del PAN se asemeja cada vez en mayor medida a lo que por casi 70 años denunciaron como inmoral, antidemocrático, contrario a sanas prácticas políticas… cuando, en escasas 96 horas se evidenció cómo Salvador Munguía y Rodrigo Gómez, que buscaron ganar la jefatura delegacional (al romerista Luis Mendoza) en un proceso legitimado vía la depuración consensuada del padrón amañado, fueron “derrotados” en una asamblea a la que no asistieron y en la que sólo 270 de los más de mil 200 supuestos militantes activos en la demarcación validaron al candidato de quien, hoy, ocupa el incomprensible cargo de Director de Asuntos Especiales en Benito Juárez.
(En el operativo, se afirma, Romero y Mariana no estuvieron solos. Contaron, además, con la culpable indolencia de instancias superiores que fueron urgidas a actuar y no lo hicieron, con el presunto apoyo de “el más leal marianista” Mauricio Tabe, secretario del Comité Regional y, también, del titular de Elecciones de la jefatura local, Víctor Mendoza, hermano del candidato “ganador” para más señas... entre otros).
Antes del jueves, Munguía y Gómez impugnaran —“con muy altas posibilidades de ganar…”— proceso y elección ante el Tribunal Electoral del Distrito Federal con cuyo magistrado presidente, Adolfo Riva Palacio Neri habrían conversado ya desde el viernes para “advertirle de las anomalías que veíamos, y confiarle que no estaríamos en la sesión sabatina…”. Un auténtico cochinero azul… otro.
Veámonos mañana, con otro asunto De naturaleza política.