Cambio de fase
El Banco Central Europeo decidió subir su tasa de referencia.
Para los bancos centrales la credibilidad es su mejor activo.
Ayer jueves fue día de decisiones de política monetaria para varios bancos centrales y de anuncio de inflación en México. Asimismo, en la Consejería que usted pudo leer ayer terminé diciendo que, por necesidad, debe ser difícil la decisión de política monetaria que un banco central hace cuando ésta apunta a un movimiento de la tasa de interés, pero más debe serlo cuando el banco central es uno de los más importantes del mundo y además, su decisión supone un cambio de postura. En el caso del Banco Central Europeo (BCE) así debe haber sido. No es el banco central de un país: es el de una región. Además, resulta que esta región tiene a varios de sus miembros con problemas financieros serios y endurecer la política monetaria regional, no es para algunos de ellos el mejor escenario. Subir la tasa de interés supone que el endeudamiento actual y el futuro, les costará más.
De tal suerte el BCE se debate entre mantener la credibilidad en su tarea de mantener la estabilidad de la economía (tener una tasa de inflación baja, lo que en el caso de eurolandia es 2%) o apoyar a la recuperación del crecimiento regional, asumiendo las disparidades del potencial que tienen para que ello ocurra los distintos países que conforman a la Unión Europea, que a su vez tienen distintos escenarios de inflación. No es un reto sencillo.
Como escribí ayer, en la Consejería del 8 de marzo pasado argumenté sobre las razones por las que suponía que el BCE elegiría por el camino de iniciar una fase alcista de su tasa de interés de referencia, más allá de la condición financiera de varios miembros de la Unión Europea y la decisión de ayer avala mi apreciación: primero estables que perder bienestar en el intento de crecer, toda vez que el nivel de vida europeo es suficientemente bueno, asumiendo el perfil de edades —y en consecuencia, de necesidades— de esas sociedades. Así, después de haber mantenido la tasa de referencia en 1% por los últimos 21 meses, el BCE la movió a 1.25%. Es el primer banco central del “bando” de las economías “desarrolladas” que lo hace y sea dicho, a contramano de Estados Unidos y Japón, cuyas economías guardan condiciones diferentes. En el caso de este último país, ayer todos nos enteramos que siguen siendo azotados por la naturaleza. Mis mejores votos para que su sufrimiento sea el menor posible.
Pero el caso es que ya hay varios países en la fase alcista de tasas de interés —ayer mencioné a algunos, más todos los que hoy se suman, asumiendo a los que conforman a la Unión Europea, al menos en su aspecto monetario— y esto es algo que no podemos perder de vista para nuestras decisiones de inversión. Hasta hoy las economías desarrolladas en conjunto se habían mantenido en la fase relajada. Ayer hubo una que decidió cambiar de postura, decisión que no es trivial. Considérelo para ajustar su estrategia de inversión. Es para hoy. Por eso lo escribo ahora, aunque los resultados de estos cambios se vean en el futuro, como siempre.
Aquí en nuestro país creo que todos los que hacemos pronósticos económicos, o casi todos, nos vimos sorprendidos por el dato de inflación de marzo: 0.19%. En el promedio las estimaciones estaban entre 0.25% y 0.30% (la mía fue 0.25%). De tal modo que la inflación de los últimos 12 meses es 3.04% (3.57% en febrero pasado) lo que apoya mi idea de ayer sobre que el flanco inflacionario en México da espacio a la política monetaria para no “endurecerse” por el momento, lo que deriva en que las expectativas de crecimiento tienden a mejorar, sobre todo en el lado doméstico del asunto, lo que no suena mal, pues alivia nuestra dependencia del exterior sobre el que no tenemos margen de decisión. Qué bueno.
Ayer recibí un correo de mi amigo Federico RubliKaiser comunicándome que se retira de Banco de México ejerciendo su derecho a jubilarse, lo que hoy tiene un sentido muy diferente al que solíamos darle al término hasta hace relativamente pocos años. Mis felicitaciones para ti Fede y mis mejores deseos para tu futuro. No dejes de hacer Rock, a tu modo (yo te ayudo en lo que pueda). Un fuerte abrazo. Suerte.
