Crece la apuesta de Camino Real por los viajeros de altos ingresos
Como destino turístico, México es reconocido en el plano internacional por la alta calidad de su servicio.

Carlos Velázquez
Veranda
Hace unos siete años, la cadena de hoteles Quinta Real trató de ganarle una licitación a Camino Real para reemplazarlo en la operación del hotel de Oaxaca, que hoy sigue ostentando esta última firma.
En aquel momento la cadena que comanda Eduardo Ymay le hizo a Fonatur, propietario del inmueble, una oferta muy agresiva, pues consideró relevante mantenerse en uno de los inmuebles insignia del país.
El jueves de la semana pasada, Camino Real de Olegario Vázquez Aldir, y quien dirige Grupo Empresarial Ángeles, anunció la compra de la cadena Quinta Real, lo que representará ventajas para la cadena de hoteles no tanto por el número de instalaciones, pues son ocho hoteles; ni por el número de cuartos, que son 725, sino por la consolidación del grupo como el número uno en el segmento de lujo.
Bajo la batuta de Camino Real, se generarán economías de escala que permitirán una operación más eficiente de los inmuebles adquiridos; pero también es muy relevante que, no obstante conservará las dos marcas; en esta empresa se concentrará la principal oferta para el hospedaje de gran turismo en México.
De los ochos hoteles adquiridos, seis están en plazas redundantes con Camino Real y los únicos destinos añadidos con la compra de Quinta Real son Zacatecas, con uno de los hoteles más originales del país, y Aguascalientes, donde se hospedan los líderes que van a esa ciudad por motivo de negocios.
Como destino turístico, México es reconocido en el plano internacional por la alta calidad de su servicio; con este movimiento, Camino Real está creciendo en el segmento donde un huésped vale, en términos de gasto, por muchos viajeros más.
Las ventajas por el reforzamiento de la marca, seguramente irán de la mano de un plan para aumentar su cobertura a otras plazas que demanden hospedaje de la más alta categoría.
Divisadero
Tras los paisanos. La Asociación Mexicana de Agentes de Viajes (AMAV), cuyo presidente es Jorge Hernández, sesionó en el pasado Tianguis de Acapulco y allí presentó un programa para promover organizadamente los viajes desde Estados Unidos, de mexicanos que han cambiado su residencia a ese país.
En la pasada temporada de invierno, ciudades como Durango, cuyos agentes habían vendido el año previo unos 50 mil boletos en ese nicho, acusaron una baja de 30 por ciento.
La recesión económica y los problemas de inseguridad están detrás de esa situación, por lo que ahora la AMAV pretende generar ventajas y garantías para fomentar que vengan al país.
Todo esto de la mano del Consejo de Promoción Turística de México en Houston, cuyo director es Octavio Aguilar.