Seudorreporteros
¡Ya es el colmo! En serio da coraje ver a algunos seudorreporteros aventarse encima de las butacas, pisar al público y pasar por encima de él con tal de entrevistar a Belinda ¡Da asco! Así como lo oyen: ¡da asco! Verlos con tan poco sentido de profesionalismo, como ...
¡Ya es el colmo! En serio da coraje ver a algunos seudorreporteros aventarse encima de las butacas, pisar al público y pasar por encima de él con tal de entrevistar a Belinda ¡Da asco! Así como lo oyen: ¡da asco! Verlos con tan poco sentido de profesionalismo, como unos viles callejeros, sin educación y una falta de respeto hacia los actores, el público y el recinto teatral. Me preguntarán: ¿por qué estoy en contra de estos dizque reporteros? Porque éstos, que estuvieron el pasado jueves en el estreno de la obra El Knack, no saben ni siquiera la clase de puesta en escena que se estaba realizando, es tanta la incultura de esta gente que, en un oscuro teatral, que está dentro de la obra, estos ignorantes pensaron que era el intermedio y así, a oscuras, se aventaron a querer entrevistar a Belinda, quien se encontraba entre el público viendo la obra.
La cantante estaba en una de sus lunas, de sangroncita, en su berrinche de que no quiere dar entrevistas y justo ese día estaba más metida en el rollo de: “No digo una sola palabra y no la digo”. Pero ya saben que a esos reporteros, no, perdón, gente con grabadora, les encanta el escándalo y los aventones, bueno, son más felices cuando salen golpeados, porque se sienten héroes, ejemplo del periodismo. Pero me pregunto: ¿de cuál periodismo?, ¿del de la calle? Y es que a esa gente le encanta hacer el amarillismo para después gritar en los medios de comunicación que la cantante “organizó tremendo zafarrancho”, cuando ella ni hizo nada, simplemente ignorarlos y mandarlos por un tubo y, finalmente, logró su objetivo. Además, que hablen de ella por todos lados.
Pero aquí lo malo es que también critican al actor y director de la obra, Odiseo Bichir, y a otro de los actores, quienes les gritaron a estos que traen una grabadora, es más, que ni saben qué significa la palabra “reportero”, pues estos dos actores les gritan: “¡Chacales!”, y se quedaron cortos, porque yo les diría de otra forma… Lo que estas personas hacen es desprestigiar la carrera del periodismo, desacreditar a los que sí somos educados, los que estudiamos, los que sabemos de profesionalismo, los que sabemos que si los artistas no quieren hablar, pues simplemente no les hacemos caso y que se rasquen con sus uñas. Sufren más ellos al ignorarlos que al armar ustedes el escándalo, ahora ahí andan unos con el cuello torcido, golpeados y pisoteados, pero, ¿qué querían?, ¿que les aventaran flores por sus gracias, por su falta de respeto a una obra de teatro y a los actores? ¡Qué pena me dan!
Pero más pena me dan los jefes de Información, quienes también tienen su parte en esto, por contratar a personas que ni saben lo que es la profesión, claro, yo sé que salen más baratos, pues no tienen estudios y, por exigirles, en muchas, pero muchas ocasiones la nota, al grado de decirles: “Traigan la entrevista y, si pueden hacer escándalo y zafarrancho, háganlo y, si hacen enojar al artista, mucho mejor”. Lo peor de todo es que esos seudorreporteros salen golpeados y maltratados y todo por el mismo precio, porque la nota no es trascendental, lo amarillo siempre ha causado asco. Señores, estamos justamente saliendo a las calles para pedir el cese a la violencia y ustedes, los que deberían predicar con el ejemplo, hacen todo lo contrario.
Los organizadores de eventos deberían tener bien registrados a los que hacen los desmanes para que se les niegue la entrada y así dejen de obstruir a los que sí van a trabajar con profesionalismo. Pero, ¿sabe qué es peor? Que aparte de todo esto Belinda los mandó por un tubo y el día de mañana que los cite a conferencia de prensa por un disco o cualquier proyecto, ahí van a estar, como perritos falderos. Ignórenla y verán cómo le duele, pero no hagan escandalitos y mucho menos hagan pedazos una puesta en escena, en la cual los actores se pasaron meses ensayando para que unos cuantos barbajanes acaben con ese trabajo… Finalmente, ¿quién es Belinda? ¿Vale la pena tremendo zafarrancho organizado por esos dizque reporteros? ¡Claro que no! Aprendan a respetar y que los respeten, y ya dejen de desprestigiar el periodismo.
Nos leemos el próximo miércoles… ¡Que tenga un feliz inicio de semana!
