Hambre e ignorancia, nefasta pareja

Más de cuatro millones de mexicanos viven dependiendo de la agricultura

Podemos influir en la ideología de una nación, pero difícilmente en la ideología de un ciudadano y más difícil aún en la ideología de los políticos.

Me propongo en las líneas que siguen referirme, entre otros temas, y sin orden preciso, a la estratificación social, desigualdad social, tipos de carácter  y de personalidad, sociedad de masas, autogestión, clases dominantes y clases dominadas, los programas de trabajo, la lucha contra el hambre. Esto en el México actual, país en el que vivimos y quisiéramos verlo libre de asaltos, secuestros, asesinatos, matanzas que a la fecha proliferan.

Para luchar contra esos males que cada aspirante a candidato para la Presidencia de la República en 2012 nos diga lo que se propone hacer. Que lo diga y (¿utopía?) no quede en discurso demagógico para obtener votos. Que lo diga y la gente decidirá si hay que creerlo o no o si lo más seguro es que quién sabe.

Los sociólogos entienden por diferenciación social a los integrantes de una población, sociedad o grupo que tienen distintas actividades, cultura y poder. La “diferenciación” consiste en puestos altos o bajos y por ende diferencia de categorías sociales. Lo cual, aunque parezca justo, ha causado no pocas injusticias, principalmente en burocracias mal organizadas donde la prepotencia ante el ciudadano es mucha y la educación y conocimientos del burócrata son pocos. Injusticias también al otorgar puestos con base en un título universitario, a veces concedidos a estudiantes mal preparados, o bien puestos altos conseguidos por influencias de amigos o políticos.

De todos modos la diferenciación social, para mal o para bien, influye en la evolución social. Y también en la autoridad, el poder o la subordinación, la riqueza o la pobreza de quien obtiene el puesto. Surgen después las desigualdades, el dominio o la sumisión con base en el empleo obtenido.

La diferenciación social se basa en el sexo y la edad, entendidos en el sentido puramente biológico del término, quedando con demasiada frecuencia en segundo término el talento, lo cual se traducirá en variables sicológicas. La integración social funciona bien con base en el consenso y en la medida en que la mayoría se comprometa a coordinar sus decisiones con las de los demás y no haya un estado de conflicto. En cuanto a la pobreza, ha sido calificada como la forma más macroscópica de la desigualdad.

México, un país feudal se convirtió en nación industrializada. Se ha calculado que más de cuatro millones de mexicanos viven, o los pequeños propietarios tratan de sobrevivir dependiendo de la agricultura. El hambre del campesino pobre y su familia es pavorosa, increíble, infrahumana, no aceptada por más elementales derechos humanos.

Desde hace años muchos somos los que hemos insistido en que al campesino pobre, es decir a muchos campesinos que tienen predios pequeños, campesinos que ni siquiera son propietarios de esos predios, se les apoye con la autogestión. Y no les ha sido concedida. La autogestión como forma de conducción de una unidad productiva en la cual los trabajadores mismos, dentro de los límites impuestos por los objetivos y las estructuras del sistema económico, por las exigencias de coordinación con otras unidades productivas y por las relaciones con la comunidad local, toman las decisiones de mayor importancia en lo referente a la producción, inversiones, retribuciones, contrataciones y programación de las tareas de trabajo. La autogestión como manera de realizar la democracia en la economía.

Visitas de las autoridades, sí. Limosnas, sí. Tomarse la foto con ellos, sí. Pero no a la autogestión.

La ignorancia causa pobreza y la pobreza causa hambre y el hambre causa enajenación. La enajenación es enfermad del ser humano que lo hace sentirse totalmente “ajeno”, y además impotente, ante obras de arte  o relaciones sociales que en realidad son producto de su propia actividad intelectual, totalmente ajeno a obras de arte que él mismo ha creado. Lo cual no solamente implica la impotencia que siente sino que también se convierte en contraposición hostil de sus propias obras de arte en relación con él. Enajenación definida como relación entre la praxis social del ser humano y las instituciones por él creadas. Es la enajenación grave enfermedad que conduce a la esquizofrenia.

Independientemente de enfermedades mentales, en la situación actual del país el hambre, pobreza y deseos de venganza contra los ricos, o los considerados ricos, y sin que esto sea en modo alguno factor justificante de los crímenes, los deseos de venganza, decíamos, causan envidias, odios, asesinatos, sin que dichos crímenes se hayan podido controlar; por lo contrario, van en aumento.

Reitero: que los políticos candidatos a la silla presidencial en 2012, en vez de pelear entre ellos nos informen de cuál es su programa de trabajo y qué se proponen hacer en bien de la población.

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