Morena da migajas a aliados de PT y Verde; Congreso de la Unión

En los 8 años que ha ostentado el mayor poder de voto en el interior del Senado, jamás permitió que una o un legislador ajeno a sus filas presidiera la Cámara alta

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Cámara de Diputados Foto: Mateo Reyes/Archivo.

A pesar de que los necesitan para construir sus reformas legales y constitucionales, en el Congreso de la Unión Morena no le ha dado a sus aliados del PT y el PVEM ni un trozo de poder en el interior del Senado ni de la Cámara de Diputados.

Incluso entre los años 2018 y 2024, el perredista Miguel Ángel Mancera y el priista Miguel Ángel Osorio Chong obtuvieron puestos administrativos para sus colaboradores cercanos en el Senado, mientras los verdes y los petistas no.

En los ocho años que Morena ha ostentado el mayor poder de voto en el interior del Senado, jamás permitió que una o un legislador ajeno a sus filas presidiera el Senado.

En contraste, en el año 2015, cuando el Partido Verde era aliado del PRI, el entonces líder de los diputados federales del PRI, Manlio Fabio Beltrones, impulsó que el verdeecologista Tomás Torres Mercado presidiera la Cámara de Diputados del 26 de febrero al 18 de marzo del 2015, como parte de un acuerdo político impulsado por el propio Beltrones para que el PRD cediera unas semanas la presidencia al entonces diputado federal verdeecologista.

La Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos establece que la presidencia de la Cámara de Diputados solo puede recaer en las tres fuerzas mayoritarias. Por eso, entre 2018 y 2024, Morena no pudo imponer a los suyos y debió compartir el poder.

Al entonces morenista Porfirio Muñoz Ledo le siguió la panista Laura Rojas, luego la priista Dulce María Sauri; después el morenista Sergio Gutiérrez Luna, el panista Santiago Creel y la priista Marcela Guerra.

En ningún momento Morena promovió algún acuerdo para que sus aliados del PT o del Verde pudieran presidir algunos días la Cámara, como lo hizo en el pasado Manlio Fabio Beltrones.

Cuando la primera fuerza en el Senado era el PRI, Emilio Gamboa impulsó que el verdeecologista Pablo Escudero presidiera el Senado desde el 1 de septiembre de 2016 hasta el 31 de agosto de 2017; es decir, el año completo, como marcan las reglas para el Senado.

De acuerdo con la Constitución, la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y el Reglamento del Senado, para presidir el Senado sólo se necesita contar con el voto de la mayoría absoluta; es decir, cualquiera de los 128 senadores puede presidirlo.

Sin embargo, Morena jamás invitó a alguno de sus aliados políticos a ocupar ese cargo. Durante los seis años de las Legislaturas LXIV y LXV, los presidentes del Senado fueron sólo morenistas: Martí Batres, Mónica Fernández Balboa, Eduardo Ramírez, Olga Sánchez Cordero, Alejandro Armenta y Ana Lilia Rivera.

Morena ha necesitado de sus aliados PT y PVEM desde el 2018, cuando a pesar de la ola electoral que llevó al triunfo a Andrés Manuel López Obrador, no logró ganar la mayoría absoluta en el Senado, pues ahí eran 64 morenistas-petistas y necesitaban 65 para la mayoría absoluta y 86 para la mayoría calificada.

Así, desde el principio, los votos del PT y/o del Verde fueron importantes para que Morena pudiera concretar sus reformas, pues si bien en la Cámara de Diputados sí logró la mayoría absoluta, ninguna reforma legal podía transitar sin el aval del Senado, tal como lo ordena el artículo 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

PODER

Sin embargo, ni petistas ni verdes tuvieron oportunidad alguna de que Morena les compartiera el poder en el interior del Senado.

En la estructura administrativa del Senado tampoco hubo colaboradores de petistas y verdes, como sí los hubo de los opositores PRD y PRI.

Rodrigo Ávila Barreiro fue el secretario técnico del Instituto Belisario Domínguez, luego de trabajar con Miguel Ángel Osorio Chong en la Secretaría de Gobernación.

Entre los excolaboradores de Miguel Ángel Mancera en el gobierno de la Ciudad de México que después fueron funcionarios en el Senado cuando él fue senador, estuvieron David Arturo Sánchez Salinas, en la Unidad de Eventos del Senado; asimismo, Juan Gerardo López Hernández fue coordinador en la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno capitalino entre 2009 y 2014, y después se convirtió en el director general de Archivo Histórico y Memoria Legislativa.

Durante la actual LXVI Legislatura, Morena necesita a sus aliados del PT y del Verde para construir las reformas constitucionales que requiere para concretar lo que llama la Cuarta Transformación del país.

Después de convencer a cuatro legisladores que llegaron al Senado desde las filas de la oposición para que se sumaran a su bancada, Morena tiene 67 legisladores; es decir, por sí mismos tienen la mayoría absoluta, pero necesitan a los 20 integrantes del Verde y del PT para reformar la Constitución.

Pero tampoco ahora les comparte el poder del Senado. Durante la actual LXVI Legislatura, sólo morenistas han presidido el Senado: Gerardo Fernández Noroña y Laura Itzel Castillo.

Lo único que hizo Morena por su aliado del PVEM es que, en el primer año de la LXVI Legislatura, le creó una cuarta vicepresidencia en la Mesa Directiva e instruyó a dos legisladores que son morenistas a quedarse en la bancada verde para que el grupo parlamentario se coloque como tercera fuerza política y desplace al PRI a la cuarta posición.

Al PT le ha permitido presidencias de comisiones que superan su peso de voto en el pleno. Pero lo mismo hizo con Movimiento Ciudadano.

Aunque cada uno de ellos representa sólo 4.69% del voto en el interior del pleno del Senado, Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo son las bancadas que tienen el mayor poder dentro de la estructura del Senado en función del número de integrantes que tienen, pues el 84% de sus miembros preside una comisión, lo que representa un ingreso de al menos 1.5 millones de pesos mensuales para la bancada.

Formalmente, Movimiento Ciudadano no es aliado político, electoral o legislativo de Morena; sin embargo, es la bancada que tiene más posiciones de poder en función del número de sus integrantes. Incluso en sus filas está el expriista Néstor Camarillo, quien es el único de los 12 integrantes de la Mesa Directiva que también es presidente de una Comisión Especial, que fue creada expresamente para él luego de que el PRI reclamara la presidencia de la Comisión de Fomento Económico que tenía cuando era parte del tricolor.

Pero en la estructura administrativa del Senado, ningún funcionario es parte de los equipos políticos del Verde o del PT.

Como lo dijo Excélsior el 3 de febrero, al menos 22 tabasqueños y ocho históricos colaboradores de Adán Augusto López Hernández ocupan puestos de mando en la estructura administrativa del Senado, en las que deciden en qué se gastan los cinco mil millones de presupuesto, cómo y cuáles transparentan y los validan en la contraloría; además, dominan la difusión de sus actividades y hasta el área técnica de la función principal: la diplomacia.

GANONES

·         A diferencia de la oposición en el pasado, los aliados actuales no tienen personal en la estructura técnica del Senado:

·         Poder Tabasqueño. Al menos 30 mandos clave (22 tabasqueños y 8 colaboradores históricos de Adán Augusto López) controlan el presupuesto de 5 mil millones de pesos, la contraloría y el área técnica.

·         El pasado “generoso”. Incluso siendo oposición (2018-2024), el PRI y PRD (Osorio Chong y Mancera) lograron colocar colaboradores en áreas administrativas y archivos históricos.

 

AJUSTES

·         Para mantener la lealtad sin ceder el mando, Morena ha realizado ajustes estratégicos:

·         Cuarta Vicepresidencia. Creada expresamente para el PVEM.

·         Préstamo de Legisladores. Morena “instruyó” a dos de sus senadores pasarse al Verde para inflarlo como tercera fuerza y desplazar al PRI.

·         Comisiones Especiales. Creación de espacios para figuras específicas (como el ex-priista Néstor Camarillo) para calmar reclamos de la oposición.