Digno último adiós a mascotas; cremación ecológica

Desde 1998, Funeral PET optó por ofrecer servicios de incineración, tal como se despide a un humano; la experiencia inició cuando el dueño vivió la pérdida de su perrita

thumb
Junto con la urna de las cenizas, la funeraria entrega una rosa envuelta con la frase “a partir de hoy, mi hogar será tu corazón”.

CIUDAD DE MÉXICO.

Alejandro García transformó la forma de decirle adiós a nuestros animales de compañía cuando mueren. El fallecimiento de Dona, una perrita a la que rescató y cuidó junto con su familia una década hasta su deceso en 1998, lo llevó a viajar a Estados Unidos para conservar sus cenizas en una urna, procedimiento muy recurrido entre humanos, pero sin antecedentes en esa época en México.

La mayoría de las mascotas eran enterradas, y en el peor de los casos, tiradas en bolsas en terrenos baldíos, hasta que él innovó con esta nueva forma de honrarles un servicio para un digno último adiós.

¿No sé si ustedes han tenido la oportunidad de adoptar una mascota?, siempre que llega por adopción, marca un momento muy importante en nuestras vidas”, aseguró Alejandro García, en entrevista con Excélsior.

Alejandro y su familia se cuestionaron: “¿qué pasa con todas esas familias que quieren cremar a su mascota, despedirla y no lo pueden hacer?”

Funeral PET fue creado ese año, 1998. Están por cumplir 23 años en el mercado.

Nosotros iniciamos en julio, tengo perfectamente identificada la fecha del 31 de diciembre de 1998, porque hicimos solamente un servicio y fue ese día. El negocio no era próspero como lo es ahora. La gente no estaba acostumbrada. Las mascotas terminaban en los basureros, entonces tuvimos que crear una cultura para que la gente empezara a buscar dignificar las despedidas y ése fue el trabajo más complicado junto con la tramitología, permisos e importación de hornos crematorios desde Estados Unidos”, recordó Alejandro García, CEO de Funeral PET.

Esa única cremación en 1998 de Funeral PET fue la de un gatito. Al siguiente año, en 1999, hicieron alrededor de 90 cremaciones, un número bastante complicado para la funeraria, porque era un negocio de cuatro millones de pesos de inversión.

Para el 2000,  que era el segundo año, habían hecho poco más de 200 cremaciones.

Pero fue realmente hasta 2004, cuando nuestro trabajo comenzó a tener fuerza. Nos tardamos un promedio de seis años”, contó. 

Al día de hoy, la funeraria realiza cerca de 5 mil cremaciones anualmente y están por instalar un tercer equipo de cremación para cubrir la gran demanda de sus clientes.

En el área de cremación de esta funeraria, hay dos equipos importados por la Universidad de Estados Unidos, Matthews Cremation Division, misma que capacitó al personal acá en México, para poder operarlos.

Estos hornos tienen la mejor tecnología y están certificados por entidades internacionales. No contaminan, son ecológicos y no generan nada de humo”, explicó el CEO de Funeral PET.

Son cerca de 20 permisos los que se necesitan para operar este tipo de negocios con dignidad, respeto y con toda la seguridad que requiere el momento, entre éstos, uno de los más importantes es la Norma Oficial Mexicana, que emite la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México.

thumb