Trump propone limitar tasas de interés de las tarjetas de crédito ante inflación
Trump propone limitar al 10% las tasas de tarjetas en EU y reabre el debate sobre el crédito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este viernes una propuesta que reactivó el debate sobre el costo del crédito en el país: establecer un tope del 10 por ciento a las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un año.
El anuncio fue realizado a través de Truth Social, donde el mandatario afirmó que los consumidores estadunidenses están siendo “estafados” por las altas tasas, en un contexto de creciente malestar por el costo de vida.
Ya no permitiremos que el público estadounidense sea estafado por compañías de tarjetas de crédito que cobran tasas de interés del 20 al 30%, e incluso más, las cuales se agravaron sin obstáculos durante la administración del soñoliento Joe Biden.
Trump planteó que el límite entre en vigor el 20 de enero, fecha que marcaría el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, no explicó cómo se instrumentaría la medida ni si requeriría la cooperación voluntaria de las compañías emisoras o la intervención directa del Gobierno federal.
Asequibilidad bajo presión: Trump
Trump justificó la propuesta apelando a la “¡ASEQUIBILIDAD!”, concepto que ha convertido en eje de su discurso económico. Tras varios años de inflación acumulada, el endeudamiento de los hogares se ha vuelto un problema central para millones de estadunidenses, especialmente para quienes dependen del crédito para cubrir gastos básicos.
¡ASEQUIBILIDAD! A partir del 20 de enero de 2026, yo, como presidente de los Estados Unidos, solicito un límite de un año para las tasas de interés de las tarjetas de crédito del 10%.
El presidente responsabilizó a su antecesor, Joe Biden, por el nivel actual de las tasas de interés de las tarjetas, que se encuentran entre las más altas registradas. No obstante, su planteamiento supone un cambio de postura respecto a decisiones previas de su administración.
Durante el año pasado, el Gobierno de Trump respaldó la eliminación de un límite de 8 dólares a las comisiones por retraso en tarjetas de crédito, una medida impulsada originalmente por la administración Biden. En ese momento, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) estimó que la norma habría ahorrado a las familias más de 10 mil millones de dólares anuales, al reducir comisiones que promediaban 32 dólares por cargo.
Un juez federal bloqueó inicialmente esa iniciativa en 2024, y la administración Trump apoyó a los bancos que demandaron para impedir su entrada en vigor, lo que ahora genera cuestionamientos sobre la coherencia de su nueva propuesta.
El posible impacto en el sistema financiero también despierta dudas. Las tasas de interés de las tarjetas son una fuente clave de ingresos para los bancos, y limitar esos márgenes podría derivar en criterios de crédito más estrictos, afectando principalmente a personas con ingresos bajos o historial crediticio débil.
Economistas advierten que el efecto podría ser contrario al buscado, profundizando la llamada economía en forma de K, en la que los sectores de mayores ingresos continúan acumulando riqueza, mientras los hogares con menos recursos enfrentan precios elevados, deudas crecientes y un mercado laboral que muestra señales de enfriamiento.
Pese a estos esfuerzos, el escepticismo persiste. Según la encuesta económica más reciente de CNN, el 61 por ciento de los estadunidenses considera que las políticas de Trump han empeorado las condiciones económicas del país.
A ello se suma un informe reciente de la Reserva Federal de Nueva York que señala que las expectativas de encontrar empleo cayeron a un mínimo histórico.
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