Colombia reduce búsqueda de sobrevivientes tras terremoto; aumentan los muertos y desaparecidos
Colombia entra en una fase crítica de rescate: hay 379 desaparecidos y casi 4 mil heridos.

Las esperanzas de encontrar más sobrevivientes del terremoto que sacudió esta semana el oeste de Colombia se desvanecían el jueves, mientras los equipos de rescate reducían sus búsquedas al agotarse la ventana de vida y las familias en las zonas más afectadas esperaban noticias de sus parientes desaparecidos.
En Cali, capital del departamento del Valle del Cauca y la tercera ciudad más poblada del país, los rescatistas comenzaron a descartar posibilidades de encontrar personas con vida en la mayoría de los lugares para pasar a la remoción de escombros, una señal de que la emergencia entró en una fase más sombría tras las cruciales primeras 72 horas.
La situación es compleja, pero estamos utilizando toda nuestra capacidad y la capacidad que ha llegado de otros países. Nuestra prioridad es salvar vidas. Son seres humanos los que se encuentran bajo los escombros", dijo en una declaración a periodistas en Bogotá el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella.
El alcalde Alejandro Eder aseguró que nueve operativos de búsqueda y rescate seguían activos y pidió silencio en esas zonas para que los rescatistas pudieran escuchar si había señales de vida.
El terremoto de magnitud 7.4 del lunes derribó bloques de apartamentos y averió viviendas, escuelas y hospitales, haciendo que los residentes salieran a las calles de las ciudades del suroeste y centro del país.

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó 281 muertos, 379 desaparecidos y 3 mil 971 heridos.
En Pereira, otra ciudad muy afectada de la región cafetera donde se reportaron 96 personas muertas hasta el momento, Enrique Marín afirmó que condujo más de 10 horas desde Bogotá tras recibir una llamada de un amigo que le dijo que su madre estaba atrapada bajo los escombros de su casa.
Me dijeron: Su mamá está atrapada por escombros y estamos buscándola", dijo Marín a Reuters frente a los restos de la casa.
"A mi mamá la rescataron a las seis horas (del sismo), la sacaron con signos vitales, pero ya murió camino al hospital", aseguró aferrado a la bicicleta de su infancia, el único objeto que, según dijo, pudo recuperar de entre los escombros.
Marín aseguró que su madre fue encontrada en pijama, con las llaves de su casa en las manos.
La búsqueda no para
El Servicio Geológico Colombiano informó el jueves que se han registrado 171 réplicas desde el sismo principal, lo que aumenta la presión sobre los sobrevivientes y los riesgos que enfrentan los rescatistas mientras revisan escombros inestables.
En el Conjunto Residencial Torres del Limonar, en el sur de Cali, brigadas de rescate con baldes y grúas continuaban buscando a 15 personas desaparecidas, después de que los rescatistas encontraron siete sobrevivientes y 13 víctimas fallecidas en el lugar.
En otros sitios, los rescatistas retiraban con cuidado los tanques de gas extraídos de entre los escombros, mientras otros pedían silencio para las operaciones de rescate más delicadas. En Cali, las autoridades reportaron 93 personas fallecidas.
Mónica Mina, de 38 años y propietaria de un restaurante, contó a Reuters que junto con otros chefs de Cali trabajaban más de 20 horas al día para distribuir alrededor de mil porciones de comida, incluidos huevos revueltos y piernas de cerdo, para los rescatistas, personal médico y voluntarios.
Por su parte, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Santiago Tamayo, dijo que se mantiene la búsqueda de sobrevivientes, pese a que se agotaron las 72 horas después del terremoto, conocidas como la "ventana de oro".
"La prioridad nuestra es seguir en la búsqueda de las personas que están atrapadas en esos escombros", sostuvo el funcionario.
Lamentablemente, estamos llegando a un tiempo en que la probabilidad de encontrar sobrevivientes se va agotando, pero la consigna es no dejar de buscar y encontrar todas esas personas que están reportadas como desaparecidas y no descansar hasta que no demos un parte de encontrarlas, ojalá vivas, o recuperar sus cuerpos si están dentro de los escombros", explicó Tamayo.

En el cementerio de Roldanillo, unos 133 kilómetros al norte de Cali, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas informó que investigaba afectaciones en paredes de bóvedas, contenedores, prendas y estructuras que podrían corresponder a cuerpos de personas no identificadas.
Zonas aún esperan ayuda tras terremotos
Fuera de las principales ciudades de Colombia, grupos de rescate señalaron que pueblos y comunidades más pequeñas todavía luchan con poca o ninguna respuesta por parte del Estado.
Nazly Lozano, asistente de programa del Comité Internacional de Rescate en la ciudad portuaria de Buenaventura, donde calles enteras colapsaron, afirmó que algunas zonas no recibieron ayuda de los socorristas hasta la noche del miércoles, dejando a los residentes cavando entre los escombros en busca de sobrevivientes con sus propias manos.
Trabajadores de esa organización humanitaria dijeron que algunos barrios de Buenaventura seguían siendo inaccesibles debido a la presencia de grupos armados ilegales, algunos de los cuales confiscaron donaciones de alimentos alegando que se encargarían de distribuirlas.
También denunciaron que los habitantes de esa ciudad portuaria sobre el océano Pacífico continúan sin servicios básicos como agua y electricidad, y que estaban usando troncos de madera para cocinar sus alimentos.
De La Espriella, quien asumió el cargo hace seis días, declaró el estado de emergencia económica para enfrentar la crisis y destinar recursos a reactivar la economía en las zonas destruidas por el sismo.
El mandatario anunció la creación de un fondo de emergencia para ayudar a reconstruir hospitales, escuelas, viviendas e infraestructura destruida y dijo que impulsará una estrategia a la que se vinculará la empresa privada del sector de la construcción.
El balance oficial reportó 65 mil 841 viviendas averiadas, 10 mil 677 destruidas y 127 edificios colapsados.
El desastre se perfila como la primera gran prueba para el nuevo presidente, quien en campaña prometió recortar el gasto público y ahora enfrenta la tarea de financiar el auxilio y la reconstrucción mientras gestiona la crisis.
Funcionarios colombianos desestimaron críticas sobre el manejo de la asistencia internacional, afirmando que el gobierno no ha rechazado la oferta de ningún país, pero que solo aceptará equipos internacionales de búsqueda y rescate que cumplan con estándares de certificación reconocidos.